La lección 2 se refirió a dos de los desafíos enfrentados por la segunda generación de la iglesia, persecución y evangelismo. En la lección 3 vamos a estudiar varios desafíos más.
Los desafíos que veremos en esta lección pueden haber sido aún más difíciles que la persecución. La persecución venía de afuera. Los desafíos que vamos a estudiar en esta lección se originaron dentro de la iglesia. La iglesia de los siglos II y III enfrentó herejías, conflictos entre creyentes, y los peligros de la apostasía y la reincidencia en el pecado. Cada uno de estos desafíos planteó nuevas preguntas para la iglesia:
Falsa doctrina. ¿Permanecería la iglesia fiel a “la fe que ha sido una vez dada a los santos”?[1]
Conflictos entre creyentes. A medida que el evangelio se iba expandiendo, ¿permanecería la iglesia unida a pesar de las diferencias culturales?
Reincidencia y apostasía. Si un creyente caía por temor a la persecución, o por una falta moral, ¿podría ser restaurado a la comunión en la iglesia?
Fecha (d.C.)
Evento
70
Destrucción de Jerusalén
90-150
Expansión del Gnosticismo
190
El Canon Muratorio
313
Edicto de Milán
367
La Carta Pascual de Atanasio confirma el Canon del NT
Bruce Shelley escribió, “La teología significa usar nuestro propio lenguaje y nuestra propia forma de pensamiento para explicar la verdad de Dios.”[1] Esta es una razón que explica las distintas declaraciones teológicas dentro de la iglesia; cada cultura ha encontrado una forma diferente de expresar la verdad bíblica a su mundo.
Durante los siglos II y III, los cristianos lucharon por comunicar el evangelio a un mundo cambiante. La primera generación de creyentes estaba compuesta por judíos que compartían un conocimiento de Dios y su mundo basado en el Antiguo Testamento. A partir del siglo II, la mayoría de los cristianos provenía de culturas paganas. Estos nuevos creyentes no compartían el fundamento teológico de los creyentes judíos. Durante estos siglos, los teólogos cristianos lucharon por definir las creencias centrales del Cristianismo de un modo que fuera fiel a las Escrituras y a la vez comprensible para su mundo.
La palabra “ortodoxia” combina dos términos griegos: orthos, que significa “recto o correcto” y doxa, que significa “creencia.” La ortodoxia es la doctrina correcta. En contraste, la herejía es una doctrina equivocada. Una herejía es cualquier enseñanza que contradice las enseñanzas esenciales del Nuevo Testamento. Es importante comprender que no todo desacuerdo doctrinal involucra una herejía. Debemos aplicar este término únicamente a las enseñanzas que niegan el verdadero evangelio.
Los primeros cristianos sabían que los enemigos externos, como Roma, eran una amenaza para la iglesia. Pronto descubrieron que un peligro aun mayor venía desde adentro, el peligro de las falsas enseñanzas. Gran parte del conocimiento teológico que tenemos en la actualidad proviene de la respuesta de la iglesia a la herejía. Cuando los falsos maestros negaban doctrinas esenciales de la fe, los cristianos procuraban definir la enseñanza bíblica de un modo que todos los creyentes podían entender. La iglesia se basó en tres fuentes de autoridad para responder a la herejía: el canon, los líderes de la iglesia y los credos.
Las primeras herejías surgieron en relación con la naturaleza de Jesucristo. El evangelio de Juan mostraba que Jesús es a la vez plenamente divino y plenamente humano. Juan quería que sus lectores supieran que Jesús era enteramente Dios; “éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios…”[2] También quería que sus lectores supieran que Jesús era completamente humano; por eso señaló la sangre que salió del costado de Jesús en la cruz, las marcas de los clavos en las manos de Jesús, y el hambre de Jesús.
Algunas de las primeras herejías negaban la deidad de Jesús,[3] pero las herejías más comunes negaban su humanidad. Estas herejías negaban la realidad de la Encarnación; decían que Jesús sólo parecía ser hombre.
Gnosticismo
Una de las herejías más peligrosas en la iglesia primitiva fue el gnosticismo. El gnosticismo estaba basado en una filosofía que enseñaba que el mundo está dividido entre dos fuerzas, el bien y el mal.[4] Remontándose a antiguos filósofos griegos, como Platón, los gnósticos enseñaban que sólo el mundo espiritual es puro; todo lo físico es corrupto. Aunque algunos gnósticos afirmaban ser cristianos, sus enseñanzas contradecían verdades esenciales de la fe cristiana.
En primer lugar, los gnósticos afirmaban que la salvación viene a través de un conocimiento secreto.[5] Los gnósticos enseñaban que este conocimiento especial transportaba a sus seguidores a un ámbito puramente espiritual que no estaba limitado por el mundo material, y en el cual tenían acceso a una relación especial con un Dios que era demasiado perfecto para ser conocido en el mundo físico. Esto contradecía la enseñanza bíblica de que la salvación está disponible para todas las personas – por gracia por medio de la fe en Jesucristo.[6] En lugar de un conocimiento secreto, el conocimiento necesario para la salvación se encuentra en la Biblia.
Segundo, debido a su creencia de que el mundo físico es malo, los gnósticos enseñaban que el Dios del Antiguo Testamento era un Dios malo que creó el mundo material, mientras que el Jesús del Nuevo Testamento era un ser espiritual. Según esta enseñanza, un “Dios incognoscible” que no tenía nada que ver con el universo físico era el verdadero Dios. El Dios del Antiguo Testamento era un Dios malo que creó el mundo y sometió a los humanos bajo el dominio de la materia. Este Dios impedía que la humanidad regresara al mundo espiritual. La liberación del mundo físico sólo era posible a través del conocimiento secreto de los gnósticos.
Esta enseñanza contradecía la enseñanza de Génesis 1 de que el mundo que Dios creó era “bueno.” Contradecía la enseñanza bíblica de que Dios es santo. Y contradecía la enseñanza de Juan 1:1-3 de que Jesús es Dios y “todas las cosas por él fueron hechas.”
En tercer lugar, los gnósticos negaban la verdad de Juan 1:14, “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros.” Había dos formas de gnosticismo – ambas contradecían a Juan 1.
Una forma de gnosticismo decía que Jesús era divino y que sólo parecía tener forma humana. Esta forma de gnosticismo enseñaba que Jesús era solamente espíritu. Esta enseñanza negaba la realidad de la encarnación. Negaba la plena humanidad de Jesucristo.
Una segunda forma de gnosticismo decía que Jesús era un ser humano ordinario que fue lleno del espíritu divino en el bautismo. Este espíritu divino se apartó de él antes de la crucifixión. Esta enseñanza negaba la plena deidad de Jesucristo.
Ambas formas de herejía gnóstica negaban la doctrina bíblica de la expiación. La expiación requería que Jesús fuera verdaderamente Dios y verdaderamente humano. Como el sacrificio por nuestros pecados, Jesús sufrió una muerte física real en la cruz. Para poder tomar el lugar de los seres humanos, Jesús tenía que ser un hombre.[7] El gnosticismo negaba la realidad de la expiación.
Los autores del Nuevo Testamento reaccionaron firmemente contra la falsa enseñanza del gnosticismo. En Colosenses, Pablo condenó a los que practicaban el ascetismo, afirmando tener un conocimiento superior y negando la resurrección. También le advirtió claramente a Timoteo, “Guarda lo que se te ha encomendado, evitando las profanas pláticas sobre cosas vanas, y los argumentos de la falsamente llamada ciencia.”[8]
Juan respondió a los que negaban la humanidad de Jesús, “Lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos…”[9] Juan aseguró a sus lectores que Jesús era verdaderamente humano. Más adelante advirtió que todo espíritu que no confiesa a Jesús “no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo.”[10]
Varios “Evangelios Gnósticos” fueron escritos en el siglo II. Estos escritos, tales como el “Evangelio de Tomás,” el “Evangelio de María,” “Hechos de Pedro” y “Hechos de Tomás” fueron conocidos y rechazados por los padres de la iglesia primitiva. Nunca fueron aceptados como parte del canon del Nuevo Testamento.
► Las ideas del gnosticismo se han vuelto populares en los primeros años del siglo XXI. Varios autores han retomado la idea de un conocimiento secreto que la iglesia primitiva ocultó. Algunos de los Evangelios Gnósticos son estudiados en las universidades. ¿Hay ideas gnósticas afectando la sociedad en la que usted ministra? En caso afirmativo, ¿cuáles son?
Docetismo
Uno de los grupos gnósticos más influyentes fue dirigido por Marción, hijo de un adinerado anciano de la iglesia. En el año 140, Marción fue excomulgado de la iglesia de su padre por falsa doctrina y conducta inmoral. Marción se fue a Roma, donde nadie conocía su pasado. Hizo una cuantiosa donación a la iglesia de Roma, se unió a la iglesia, y pronto empezó a enseñar una doctrina herética que combinaba el gnosticismo y el Cristianismo.
La enseñanza de Marción decía que el Dios del Antiguo Testamento era un Dios lleno de ira, no el padre de Jesús. Marción decía que el padre de Jesús era un Dios superior lleno de gracia y amor. Enseñaba que el Antiguo Testamento no era un texto sagrado. Otra parte de la herejía de Marción se conoce como docetismo, que significa que Jesús sólo parecía un ser humano. Esta enseñanza negaba la realidad de la encarnación. Al igual que otros gnósticos, Marción creía que la materia física era mala. Por esta razón, no podía aceptar que un Dios santo tomara forma humana.
Cuando la iglesia de Roma reconoció la herejía de Marción, lo removió de la comunión de la iglesia. Más tarde Marción plantó iglesias heréticas en Italia y en Asia Menor.
Modalismo
El modalismo niega la doctrina bíblica de la Trinidad. Niega que las tres personas de la Trinidad coexistan eternamente. El modalismo enseña que Dios es una persona que se ha revelado a sí mismo en tres formas (o modos).
Según el modalismo, Dios se manifestó en el modo del Padre en el Antiguo Testamento. En la encarnación, se manifestó en el modo del Hijo. Después de la ascensión, Dios se manifiesta a la iglesia en el modo del Espíritu Santo. El modalismo enseña que Padre, Hijo y Espíritu Santo no existen al mismo tiempo. Esto niega la enseñanza del Nuevo Testamento de la Trinidad.[11]
En el siglo III, en el norte de África, Tertuliano defendió la ortodoxia contra el modalismo. Por sus claras explicaciones, Tertuliano es llamado el “Padre de la Teología Latina.” Para explicar la naturaleza de la Trinidad, Tertuliano utilizó la frase “una substancia, tres personas.” Esto mostraba que Dios es en realidad tres personas, no simplemente tres formas de una misma persona.
Tertuliano también ayudó a los creyentes a entender el misterio de la encarnación, al describir a Jesús como “una persona y dos substancias.” En una persona, Jesús era a la vez plenamente divino y plenamente humano.
Primeras Herejías
Gnosticismo
Salvación basada en un conocimiento secreto.
Toda la materia física es mala.
Niega la realidad de la encarnación.
Docetismo
Jesús solo parecía humano.
Modalismo
Niega la doctrina de la Trinidad.
Enseña que Dios es una persona que aparece en tres “modos.”
…Desde Entonces Hasta Ahora…
Ocasionalmente, alguien afirma haber descubierto un documento antiguo que contradice la Biblia. Descubrimientos recientes incluyen evangelios gnósticos como el “Evangelio de Tomás” y el “Evangelio de Judas.” Con cada hallazgo los escépticos proclaman, “Este descubrimiento prueba que la historia de Jesús en el Nuevo Testamento es falsa.” Sin embargo, estos hallazgos no son nuevos.
En el siglo I, Pablo escribió que Himeneo y Alejandro habían “naufragado” en cuanto a la fe. En vez de enseñar el evangelio de la fe, estos hombres estaban enseñando una falsa doctrina de mitos y especulaciones.[12] A finales del siglo I, Ignacio de Antioquía escribió siete cartas en las que confrontaba las herejías que más tarde serían conocidas como gnosticismo.
Libros falsos como el Evangelio de Tomás fueron conocidos y rechazados en el siglo II. Los cristianos que vivieron poco después de los eventos de los Evangelios conocían estas historias falsas; pero lo más importante es que ellos conocían el evangelio verdadero. En el siglo II, Justino Mártir, Ireneo y Tertuliano se refirieron a estas enseñanzas gnósticas. Ellos sabían que estos escritos eran falsos.
No permita que estos evangelios falsos hagan tambalear su confianza. Judas advirtió que, “En el postrer tiempo habrá burladores, que andarán según sus malvados deseos. Estos son los que causan divisiones; los sensuales, que no tienen al Espíritu.” La respuesta cristiana es simple: “Edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo, conservaos en el amor de Dios… A algunos que dudan, convencedlos.”[13] Los “evangelios gnósticos” no son nuevos. Son viejas herejías en un nuevo empaque. ¡El evangelio sigue siendo la única fuente de las buenas nuevas![14]
Respondiendo a la Herejía: El Canon
Cuando Marción negó la encarnación y la autoridad del Antiguo Testamento, se encontró con un problema: los cuatro evangelios enseñaban claramente la humanidad de Jesús, y otros libros del Nuevo Testamento hacían referencia a libros del Antiguo Testamento que él rechazaba. Su solución fue simple: ¡aceptó sólo los libros que estaban de acuerdo con su enseñanza! La lista era muy corta: una parte de Lucas (omitiendo la historia del nacimiento de Jesús) y diez de las epístolas paulinas.
Para demostrar que el mensaje de Marción no era bíblico, era necesario un acuerdo en cuanto a la pregunta, “¿Cuáles libros sagrados son verdaderamente la Palabra de Dios?” La falsa enseñanza de Marción inspiró a la iglesia a establecer el canon del Nuevo Testamento.
El término “canon” significa una regla o estándar de medida. El “canon” bíblico se refiere a los libros inspirados por Dios. La iglesia planteó tres preguntas:
¿Es apostólico? ¿El libro está asociado a uno de los apóstoles?[15]
¿Es universal? ¿El libro es aceptado por las iglesias en todas partes del mundo conocido?
¿Es consistente? ¿Concuerda el libro con lo que sabemos acerca de Dios a través del Antiguo Testamento? La Palabra de Dios no se contradice a sí misma.
Los padres de la iglesia primitiva no crearon nuestra Biblia; los padres de la iglesia simplemente reconocieron los textos bíblicos que habían sido inspirados por el Espíritu Santo. Así como el Espíritu Santo inspiró las Sagradas Escrituras, el Espíritu también supervisó la selección del canon.
Alrededor del año 190 d.C., el Canon Muratorio incluyó la mayoría de los libros que componen el Nuevo Testamento como lo conocemos actualmente. Esta lista no estaba completa e incluía dos libros que posteriormente fueron rechazados. Sin embargo, el Canon Muratorio muestra que la mayoría del canon fue aceptado desde el siglo II. El canon definitivo se completó en el siglo IV. En el año 367, el Obispo Atanasio de Alejandría escribió una carta pascual que contenía una lista completa de los libros del Nuevo Testamento. En los años 393 y 397, los concilios de la iglesia en Hipona y Cartago confirmaron el mismo canon.
La falsa enseñanza de Marción mostró la necesidad de definir el canon. El movimiento de la Nueva Profecía dirigido por Montano mostró la necesidad de cerrar el canon. Hacia mediados del siglo II, la iglesia necesitaba un avivamiento. El entusiasmo de la iglesia primitiva estaba decayendo; algunos cristianos vivían de un modo que poco se distinguía del resto de la gente. A medida que la iglesia trató de evangelizar las culturas paganas, algunos cristianos empezaron a pensar y actuar como los paganos.
En el año 160 d.C., Montano, un creyente de Asia Menor (actualmente Turquía) comenzó a llamar a la iglesia a un retorno a la disciplina y a un renovado énfasis en el Espíritu Santo. Si su mensaje se hubiera limitado a un llamado a la separación del mundo, a la auto-disciplina, y a la apertura al liderazgo del Espíritu Santo, Montano habría inspirado un avivamiento genuino. Sin embargo, Montano y dos “profetizas” (Prisca y Maximila) empezaron a hacer profecías y a caer en un estado de éxtasis en el cual afirmaban que el Espíritu Santo hablaba a través de ellos. Montano y sus seguidores fueron conocidos como los “nuevos profetas.”
Dos problemas surgieron con los montanistas:
Los “nuevos profetas” hicieron predicciones falsas. Con base en Deuteronomio 18:20-22, quedó claro que el Espíritu Santo no era la fuente de sus profecías.
Las demandas de los “nuevos profetas” excedían los estándares morales de la Biblia. Al igual que los gnósticos, los montanistas prohibieron el matrimonio. Exigían ayunos extremos y prácticas ascéticas como preparación para el regreso de Jesús.
Algunas iglesias consideraron a Montano un hereje como Marción; otras no quisieron llamarlo hereje.[16] Sin embargo, la iglesia como un todo rechazó las enseñanzas de Montano y sus seguidores. Los “nuevos profetas” afirmaban tener una nueva revelación, lo que dio otra motivación para la definición del canon del Nuevo Testamento. Al “cerrar el canon” (declarar que ya no había nuevos libros apostólicos), la iglesia evitó que hombres como Montano pusieran profecías personales por encima de las Sagradas Escrituras.
La iglesia rechazó las afirmaciones de Montano y sus seguidores. No rechazó la obra del Espíritu Santo. Por el contrario, la iglesia reconoció la diferencia entre la obra del Espíritu en el primer siglo y su obra en los siglos posteriores. En el período apostólico, el Espíritu Santo inspiró la escritura de los textos bíblicos. “Los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.”[17] Posteriormente, el Espíritu Santo iluminó las mentes de los lectores para comprender las Sagradas Escrituras. “Cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad.”[18]
El Canon del Nuevo Testamento Es…
Apostólico: Cada libro fue escrito por un apóstol o por alguien muy cercano a uno de los apóstoles.
Universal: Cada libro fue aceptado por la iglesia cristiana en pleno.
Consistente: Ningún libro contradice la revelación bíblica anterior.
Cerrado: No se incluirán nuevos libros en el canon.
Respondiendo a la Herejía: El Orden Eclesiástico
En sus cartas, Pablo escribió sobre los oficios de diáconos, obispos y ancianos.[19] Estos oficiales brindaban liderazgo a las iglesias locales. Generalmente, las iglesias se reunían en hogares, y había poca estructura organizacional más allá de la iglesia local.
En los siglos II y III, las iglesias se volvieron altamente organizadas. En lugar de reunirse en casas, las congregaciones empezaron a construir templos. Se nombraron obispos (también llamados supervisores) que tenían a su cargo todas las iglesias de una ciudad, y se designaron ancianos en cada iglesia local. A los obispos también se les llamaba “papas” (palabra latina que significa “padres”).[20] Eran responsables de guiar a la iglesia en fiel obediencia a las Sagradas Escrituras. Las controversias generadas por las herejías como el gnosticismo dieron gran control a los obispos, pues ellos eran considerados como la autoridad final en materia de doctrina.
Desde la perspectiva de la historia posterior, vemos tanto el beneficio como el peligro de esta creciente autoridad. El beneficio es la preservación de la ortodoxia contra los ataques de los herejes. Ireneo escribió, “La tradición de los apóstoles es protegida por la sucesión de ancianos.”[21] El creía que la verdad del evangelio estaba mejor resguardada por los obispos y los líderes de la iglesia. Cuando falsos maestros como Arrio ganaron popularidad en el siglo IV, obispos ortodoxos como Atanasio derrotaron sus enseñanzas heréticas.
No obstante, hay peligro cuando a cualquier ser humano se le otorga poder ilimitado. A los obispos se les confirió poder para decidir sobre disputas doctrinales; se les otorgó poder para perdonar pecados; eran considerados como mediadores entre los cristianos laicos y Dios. Esto fue mucho más allá del rol de los obispos y ancianos en la iglesia del Nuevo Testamento.
Desde la Reforma, ha habido tres puntos de vista con respecto a la autoridad de los obispos:
Algunos movimientos a favor de un “retorno a la Biblia” insisten en que la iglesia hoy día debe regresar al modelo de la iglesia apostólica. Este modelo establece un sistema de ancianos para cada iglesia local, pero sin una estructura denominacional por encima de la iglesia local.
Algunos cristianos afirman que la estructura de la iglesia debe cambiar para atender las necesidades de cada nueva generación. Sostienen que el modelo de Hechos era apropiado para la iglesia del primer siglo, pero no es un modelo para el presente.
Los líderes católicos romanos y orientales ortodoxos enseñan que la autoridad de los obispos fue guiada por el Espíritu Santo y es permanentemente vinculante para la iglesia.
Una tercera respuesta a las herejías como el gnosticismo y el docetismo consistió en definir cuidadosamente la doctrina cristiana para los nuevos convertidos. Declaraciones del Nuevo Testamento, tales como “Jesús es Señor” y “Dios fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria” son resúmenes apostólicos de la creencia cristiana.[22]Estas declaraciones pueden haber sido parte de la liturgia bautismal en el siglo I.
Después del conflicto con Marción, los líderes cristianos empezaron a hacer preguntas más detalladas a los candidatos al bautismo, para asegurar que entendían las doctrinas esenciales de la fe cristiana. Estas declaraciones de fe llegaron a ser conocidas como “Regla de Fe” o “Credo.” El credo que más comúnmente se utiliza en la actualidad es el Credo de los Apóstoles, el cual surgió como una confesión bautismal en la Roma del siglo II.
Otro resumen de las creencias cristianas era el símbolo del pez. La palabra griega para pez es ἰχθύς (ichthus). Cada letra les recordaba a los primeros cristianos algún aspecto de la doctrina acerca de Jesús de Nazaret. El símbolo del pez se convirtió en un “credo” sencillo para los primeros cristianos: Jesucristo, Hijo de Dios y nuestro Salvador.[23]
[3] La más común de estas herejías provenía de un grupo conocido como los ebionitas. Enseñaban que Jesús era un hombre común que llegó a ser el Mesías gracias a su estricta obediencia a la Ley.
[11] La realidad de la Trinidad (tres personas actuando simultáneamente) se observa en pasajes como Mateo 3:16-17. En el bautismo de Jesús, las tres personas de la Trinidad tienen participación. El Hijo fue bautizado por Juan, el Espíritu descendió como Paloma, y el Padre habló desde el cielo diciendo, “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.”
[14] Si desea conocer más acerca de una respuesta bíblica a estos falsos evangelios, puede leer el libro de Darrell L. Bock, The Missing Gospels (Los Evangelios Perdidos). (Nashville: Thomas Nelson Books, 2006).
[15]La mayoría de los libros del Nuevo Testamento fueron escritos por apóstoles. Las excepciones son libros que están estrechamente relacionados con los apóstoles. Marcos viajó con Pedro y escribió sus memorias. Lucas viajó con Pablo. Timoteo fue discípulo de Pablo. Santiago y Judas eran medios-hermanos de Jesús y eran aceptados entre los apóstoles.
[16] Tertuliano mismo, defensor de la teología ortodoxa, llegó a ser seguidor de Montano. Fue atraído por el énfasis de Montano en el avivamiento y la auto-disciplina.
[20] Eventualmente, el papa de la iglesia de Roma llegó a ser considerado como la máxima autoridad de la Iglesia Católica Romana. Este papa se atribuyó autoridad sobre los obispos de las iglesias locales.
[21] Citado en Timothy Paul Jones, Christian History Made Easy (Historia Cristiana Simplificada) (CA: Rose Publishing, 2009), 28.
[23] Image: "ICTHUS", retrieved from https://commons.wikimedia.org/wiki/File:ICTHUS.gif, public domain.
[24]“¿Crees en Dios Padre Todopoderoso? ¿Crees en Cristo Jesús, el Hijo de Dios, que nació del Espíritu Santo y de María la virgen, que fue crucificado bajo Poncio Pilato, y murió, y se levantó de nuevo al tercer día, vivo de entre los muertos, y ascendió al cielo, y se sentó a la diestra del Padre, y vendrá a juzgar a los vivos y los muertos? ¿Crees en el Espíritu Santo, la santa iglesia, y la resurrección de la carne?”
-Forma antigua del Credo de los Apóstoles
Grandes Cristianos que Usted Debe Conocer: Ireneo, Obispo de Lyon (ca.130-202)
Ireneo fue un pastor en la región que hoy se conoce como Lyon, Francia. En su juventud, fue alumno de Policarpo, y posteriormente de Justino Mártir. [1]
Ireneo vivía en Lyon cuando Marco Aurelio autorizó la masacre de cristianos en esa región, en el año 177 d.C. Sin embargo, en ese momento Ireneo estaba de viaje, llevando una carta a Roma concerniente a la herejía de Montano. Por esa razón fue librado del martirio. Cuarenta y ocho cristianos de Lyon fueron torturados y ejecutados durante esta persecución. A su regreso, Ireneo fue nombrado obispo de Lyon, y empezó a reconstruir la iglesia.
Ireneo creía que tenía dos responsabilidades principales como pastor: discipular a su rebaño y fortalecerlo contra las herejías. Ireneo no trató de crear nuevas doctrinas; más bien procuró ser fiel al evangelio que había recibido de Juan por medio de Policarpo.
¿Por qué Ireneo es importante en la historia de la iglesia?
(1) Ireneo confirmó la importancia del canon del Nuevo Testamento.
Ireneo fue uno de los primeros autores en afirmar que los cuatro Evangelios son textos bíblicos. Hizo esto en respuesta al rechazo de Marción de los evangelios de Mateo, Marcos y Juan. Los escritos de Ireneo citan pasajes de veintiuno de los veintisiete libros del Nuevo Testamento. En respuesta a los críticos modernos que dicen que el canon del Nuevo Testamento fue “inventado” mucho tiempo después, Ireneo demuestra que el canon fue conocido desde épocas tempranas en la historia de la iglesia.
(2) Ireneo valoraba la unidad de la iglesia.
Ireneo señaló dos defensas contra la herejía: el canon del Nuevo Testamento y la autoridad de los líderes de la iglesia. Él afirmaba que la unidad de los obispos servía como defensa contra la falsa doctrina.
Ireneo valoraba la unidad de la iglesia. En el conflicto en torno a la fecha de la Pascua, Ireneo le pidió al obispo de Roma que aceptara que los cristianos de Oriente celebraran la Pascua en una fecha distinta a la de la iglesia de Occidente.
El libro más conocido de Ireneo, Contra las Herejías, era una respuesta a la herejía gnóstica. Los gnósticos afirmaban tener una tradición oral secreta dada por Jesús; Ireneo respondió que la única tradición cristiana verdadera era el evangelio que fue transmitido por los apóstoles a través de los obispos.
Lamentablemente, los escritos de Ireneo sobre la autoridad eclesiástica fueron luego utilizados para argumentar que la Iglesia Católica Romana era la máxima autoridad para todos los cristianos. Escritores católicos llevaron las ideas de Ireneo mucho más allá de lo que Ireneo mismo afirmó. Para Ireneo, la autoridad de la iglesia estaba basada en su fidelidad a las doctrinas que enseña el Nuevo Testamento. Tiempo después, los papas católicos romanos tergiversaron las ideas de Ireneo y reivindicaron su autoridad aun cuando abandonaron las doctrinas del Nuevo Testamento. Este fue un terrible abuso de la enseñanza de Ireneo.
(3) Ireneo enseñó la importancia de la doctrina de la Encarnación.
Los gnósticos enseñaban que Dios no había venido en forma humana. Ireneo respondió que la Encarnación es esencial para el evangelio. Al hacerse uno de nosotros, Dios hizo posible para nosotros llegar a ser como Él. Más que ser “contados” como justos, Ireneo enseñaba que los hijos de Dios pueden ser “hechos” justos. La promesa de Dios de hacernos a su imagen es una realidad gracias a la Encarnación. En esta época en la que los teólogos liberales argumentan que podemos seguir las enseñanzas éticas de Jesús sin tener que creer que Él es el Hijo de Dios, Ireneo nos recuerda que la vida y la enseñanza de Jesús no se pueden separar.
La vida y el ministerio de Ireneo nos muestran cómo respondieron los líderes del siglo II ante las herejías. Respondieron señalando la verdad del Nuevo Testamento y afirmando la autoridad de la iglesia cristiana. En el siglo siguiente, estas enseñanzas fueron confirmadas en los credos formales de la iglesia. En conjunto, estas tres autoridades (el canon, el orden eclesiástico y los credos) se convirtieron en la defensa de la iglesia contra las falsas enseñanzas.
► ¿Cuál de las tres respuestas a la herejía (el canon, el orden eclesiástico, o los credos) tiene más impacto en su iglesia hoy?
[1] Image: "Bildnis des S. Irenaevs, Episcopvs Lvgdunensis", retrieved from the Leipzig University Library https://www.flickr.com/photos/ubleipzig/16848157170/, public domain.
Resolviendo las Diferencias
A medida que la iglesia se fue expandiendo, surgieron conflictos debido a los distintos trasfondos culturales. Los judíos greco-parlantes se quejaron de que sus viudas no estaban recibiendo la misma atención que recibían las de los judíos que hablaban hebreo.[1] Con la expansión de la iglesia en el mundo gentil, los conflictos se tornaron aún más complejos. En el año 49 d.C. tuvo lugar un concilio de la iglesia para discutir temas relacionados con la conversión de los gentiles.[2]
Para el siglo III, varias diferencias habían surgido en la iglesia. Entre ellas se encuentran:
El Bautismo
En algunas iglesias, los nuevos creyentes eran bautizados poco después de su conversión.
En muchas iglesias, los nuevos creyentes recibían un año de instrucción antes de ser bautizados.
En algunas iglesias los bebés eran bautizados.
Observancia de la Pascua
En el siglo II, los cristianos discutieron acerca de la fecha correcta para la observancia de la Pascua. Los cristianos en la parte oriental del Imperio Romano celebraban la Resurrección durante la Pascua judía. Los cristianos en la parte occidental del Imperio celebraban la Resurrección el domingo después de la Pascua.
Dos obispos, Policarpo (de la parte oriental) y Aniceto (de Roma), se reunieron para tratar este tema. No llegaron a un acuerdo respecto a la fecha, pero acordaron que sus diferencias no debían separar a sus iglesias. Lamentablemente, obispos posteriores no estuvieron igualmente comprometidos con la unidad de la iglesia; llegó un momento en que las iglesias de Oriente y Occidente se rechazaron mutuamente por el desacuerdo sobre la fecha de la Pascua. ¡Una iglesia cimentada en la fe en la Resurrección se dividió a causa de la fecha de celebración de la Resurrección!
La iglesia identificó diferentes grados de desacuerdo. Algunos asuntos (como el gnosticismo y el docetismo) involucraban un rechazo de la verdad bíblica. La iglesia se negó a tolerar estas herejías. Otros asuntos (como las prácticas bautismales y la observancia de la Pascua) estaban relacionados con diferencias de interpretación bíblica. En estos casos, los cristianos por lo general toleraban los distintos puntos de vista. Adoraban por separado con el fin de tener comunión con otros creyentes que compartían sus convicciones, pero no negaban la fe de sus oponentes.
► Al enfrentar desacuerdos acerca de doctrina o práctica, los cristianos de los primeros siglos tuvieron que decidir, “¿Es esto una herejía o una diferencia de opinión aceptable?” ¿Cuáles diferencias de interpretación dividen a las iglesias en la actualidad? ¿Cómo se puede permanecer fiel al conocimiento que se tiene de las Escrituras y a la vez mantener la unidad del cuerpo de Cristo?
En el año 247, la ciudad de Roma celebró mil años de existencia. Hubo un gran festival de celebración que duró tres días, el cual incluyó sacrificios a muchos dioses paganos. Los cristianos, por supuesto, no participaron en los sacrificios. Más tarde ese mismo año, una plaga azotó la ciudad. Los romanos culparon a los cristianos por la plaga. Creían que los dioses estaban enojados porque los cristianos se habían negado a ofrecer sacrificios a los dioses paganos.
En respuesta, el emperador Decio empezó a perseguir a los cristianos que se negaban a ofrecer sacrificios a los dioses. Todas las personas debían obtener un “certificado de sacrificio” que hiciera constar que habían hecho un sacrificio a los dioses. Muchos cristianos fueron ejecutados a lo largo de un período de cuatro años de persecución que cesó con la muerte de Decio en el año 251.
Para evitar el martirio, muchos cristianos se escondieron. Otros consiguieron certificados falsos, y otros cometieron apostasía al ofrecer sacrificios a los dioses. Como veremos, esto llevó a un conflicto prolongado en torno a la restauración de apóstatas arrepentidos.
Reincidencia en el Pecado Deliberado
En el siglo II, el oficial romano Plinio dijo al emperador Trajano que no había encontrado nada moralmente incorrecto en los cristianos que había examinado. Por su parte, Justino dijo que la pureza de los cristianos lo convenció de la verdad del evangelio.
Sin embargo, para el siglo III las cosas habían cambiado. Aunque Montano estaba equivocado en algunas de sus enseñanzas, tenía razón al insistir en que la iglesia necesitaba avivamiento. Muchos cristianos eran menos comprometidos que los creyentes de los primeros siglos; esto condujo a problemas de pecado y reincidencia.
Algunos miembros de la iglesia abandonaron la fe para evitar la persecución; otros cayeron en inmoralidad sexual y otros pecados severos. Los cristianos siempre habían enfrentado la tentación a reincidir en el pecado, pero la iglesia del siglo III era más débil que la iglesia primitiva. Está debilidad se manifestó en una creciente reincidencia.
La Respuesta de la Iglesia a la Apostasía y la Reincidencia
El regreso de los miembros que habían negado a Cristo en medio de la persecución y de aquellos que cometieron serios pecados deliberados planteó preguntas difíciles para la iglesia. Los líderes de la iglesia se preguntaron:
¿Es la gracia perdonadora de Dios más grande que el peor pecado de los hombres?
¿Hay pecados para los cuales no hay perdón?
Si una persona es perdonada por Dios, ¿es restaurada a la iglesia de inmediato?
Si la iglesia permite que los reincidentes arrepentidos regresen, ¿se volverá tolerante del pecado voluntario?
Aunque los cristianos estaban de acuerdo en que Dios perdonaría al reincidente arrepentido, muchas iglesias en los dos primeros siglos se negaron a restaurar la membresía de quienes habían cometido alguno de estos tres pecados: inmoralidad sexual, asesinato o apostasía. A quienes cometieran estos pecados no se les permitía participar de la Cena del Señor incluso después de arrepentirse.
En el siglo III, los obispos empezaron a suavizar esta política. Calixto, obispo de Roma de 217 a 222, admitió de nuevo a miembros arrepentidos que habían cometido adulterio. Dijo tener la autoridad para hacer esto, afirmando que la iglesia de Roma había recibido autoridad para atar y desatar pecados. Este fue un paso importante en la formación de la “Iglesia Católica Romana,” en la cual el obispo de Roma llegó a atribuirse autoridad sobre toda la Cristiandad.
Aunque la persecución de Decio duró sólo cuatro años, planteó situaciones que permanecieron latentes por mucho más tiempo. Después de la muerte de Decio, algunos miembros de la iglesia que habían cometido apostasía quisieron regresar a la iglesia. Muchos cristianos pensaban que no se debía permitir que quienes habían cometido apostasía durante la persecución regresaran a la iglesia.
No obstante, Cipriano, obispo de Cartago de 249 a 258, pidió a la iglesia que volviera a admitir a todo aquel que mostrara un sincero arrepentimiento. Propuso un sistema según el cual sólo aquellos que ofrecieron sacrificios a los dioses después de haber sido torturados fueron restaurados rápidamente a la comunión de la iglesia. Quienes ofrecieron sacrificios a los dioses sin haber sido torturados recibieron un castigo más severo, que incluyó una confesión pública ante la congregación.
La propuesta de Cipriano llevó al desarrollo de un sistema de penitencia que se debía seguir antes de que a una persona se le permitiera volver a la Cena del Señor. Esto finalmente se convirtió en el sistema de penitencia de la Iglesia Católica Romana y condujo a la práctica de indulgencias al que se opuso Martín Lutero.
► ¿Cuál proceso sigue usted para restaurar a un miembro de la iglesia que reincide en el pecado? ¿Tiene un proceso que reconoce la seriedad del pecado continuo y deliberado y que brinda restauración cuando un creyente que ha reincidido se arrepiente sinceramente?
La Apostasía de los Líderes de la Iglesia: La Controversia Donatista
Un conflicto aún mayor involucró a obispos que cometieron apostasía durante las persecuciones de Diocleciano (303-312).[1] Donato, obispo de Cartago a partir del año 313, insistió en que el clero sospechoso de haber traicionado la fe debía ser rebautizado. También insistió en que hasta que esto sucediera, su ministerio debía ser inválido y los bautismos realizados por estos obispos no debían ser reconocidos por la iglesia. Esto era un asunto preocupante para los laicos, quienes temían ser rechazados por la iglesia debido a la falta de su pastor.
La “controversia donatista” causó una división en la iglesia que duró varias décadas. Mientras que los donatistas argumentaban que un bautismo o comunión oficiados por un “obispo falso” debían declararse inválidos, la mayoría de las iglesias decidieron que la autoridad del bautismo o la comunión procedía de la iglesia, no del pastor que los oficiaba. Por esta razón, una persona que había sido bautizada por un traditor seguía estando bautizada a los ojos de Dios; no era necesario otro bautismo. Esta se convirtió en la práctica a través de la historia de la iglesia.
[1] Los obispos apóstatas fueron llamados traditores. Esta palabra latina viene de la misma raíz de traidor o traición.
Conclusión: La Historia de la Iglesia Nos Habla Hoy
Algunas de las mayores amenazas para la iglesia vienen desde adentro. Al enfrentar herejías que fueron enseñadas por algunos de sus propios miembros, la iglesia aprendió que debía permanecer fiel al mensaje apostólico del Nuevo Testamento.
Los padres de la iglesia primitiva condenaron a maestros como Marción, que se volvieron a la herejía. Una de las amenazas más comunes para la ortodoxia consistió en separar el “mensaje espiritual” de Jesús de su vida terrenal. Hombres como Marción creían que podían enseñar parte del mensaje de la Biblia al tiempo que ignoraban otras partes. Los credos demuestran que la creencia en el Jesús histórico era prueba de la verdadera creencia cristiana.
La iglesia nuevamente enfrenta estos desafíos en el siglo XXI. Una vez más, algunos eruditos tratan de separar la enseñanza de Jesús de los hechos históricos de su vida, muerte y resurrección. De nuevo, algunos eruditos usan falsos “evangelios,” como el “Evangelio de Tomás,” para enseñar un mensaje gnóstico que engaña a muchos.
En la actualidad, la iglesia debe mantenerse firme contra este mensaje falso. Tal como los padres de la iglesia, debemos apegarnos a las verdades del Cristianismo y rechazar las herejías que socavan la fe. Los padres de la iglesia enfrentaron el martirio en lugar de negar la fe; hoy los cristianos somos llamados a seguir su ejemplo, permaneciendo fieles incluso hasta la muerte.
Lección 3 Eventos Clave en la Historia de la Iglesia
Fecha (d.C.)
Evento
90-150
Expansión del Gnosticismo.
190
El canon Muratorio incluye la mayoría de los libros del Nuevo Testamento excepto Hebreos, Santiago y las Epístolas de Pedro.
303-313
Era de los Mártires bajo Diocleciano.
313
El Edicto de Milán promulgado por Constantino legaliza el Cristianismo en el Imperio Romano.
Figuras Clave en la Historia de la Iglesia
Ireneo (ca.130-202). Uno de los líderes más influyentes de la iglesia primitiva. Su obra “Contra las Herejías” atacó el gnosticismo. Contribuyó a la formación del canon y a la doctrina de la encarnación.
Justino Mártir (100-165). El más importante apologista de la iglesia primitiva. Utilizó la filosofía griega para explicar el Cristianismo a los no creyentes.
Marción (murió en el año 160). Promovió una forma de gnosticismo. Su herejía llevó a los líderes de la iglesia a establecer el canon del Nuevo Testamento.
Montano (murió en ca.175). Líder de los “Nuevos Profetas.” Enfatizó la necesidad de avivamiento y disciplina espiritual. También hizo predicciones proféticas que resultaron ser falsas.
Orígenes (185-254). Obispo de Alejandría. Aunque rechazó el gnosticismo, aceptó muchas ideas filosóficas griegas que inspiraron a los gnósticos. Utilizó la interpretación alegórica para explicar pasajes complejos de la Biblia.
Tertuliano (160-225). Líder de la iglesia del norte de África. Defendió la ortodoxia contra el modalismo – la enseñanza de que Padre, Hijo y Espíritu Santo no son personas distintas.
Asignación
(1) Haga el examen correspondiente a esta lección. El examen incluye fechas de los “Eventos Clave en la Historia de la Iglesia” (100-313).
(2) Prepare un resumen biográfico de uno de los siguientes líderes cristianos: Ireneo o Tertuliano. El resumen debe incluir cuatro partes:
Biografía: ¿Cuándo vivió? ¿Dónde vivió? ¿Cuándo y dónde murió?
Eventos: ¿Cuáles son los eventos más importantes de su vida?
Influencia: ¿Cuál ha sido su influencia en la iglesia cristiana?
Aplicación: ¿Cuál lección para la iglesia actual encontramos en la vida de este líder?
Tiene dos opciones para presentar este resumen:
Entregue un documento de dos páginas a su líder de grupo.
Haga una presentación oral de 3-5 minutos ante su grupo.
Preguntas de Examen – Lección 3
1. La herejía llamada ________________ enseñaba que toda la materia física es mala.
2. La herejía llamada docetismo fue enseñada por _____________.
3. El “Padre de la Teología Latina” fue ___________________.
4. Las tres “reglas” para el canon del Nuevo Testamento fueron:
Es ___________________
Es ___________________
Es ___________________
5. En el siglo II, __________________ dirigió un movimiento que llamaba a la disciplina y a un renovado énfasis en el Espíritu Santo. Sin embargo, hizo profecías falsas que desacreditaron su movimiento.
6. Un movimiento dirigido por ______________ afirmaba que la comunión y los bautismos oficiados por obispos apóstatas no eran válidos.
7. _____________________ fue un líder de la iglesia del siglo II que contribuyó a la confirmación del canon y enseñó la importancia de la encarnación.
8. En el año 367, el Obispo __________________ escribió una “Carta Pascual” que detallaba los libros del canon del Nuevo Testamento.
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