Muchos movimientos religiosos han florecido por unos cuantos años y luego han desaparecido. Un movimiento perdurable debe vencer los desafíos que se presentan en la segunda generación, una vez que pasa el entusiasmo inicial.
La iglesia enfrentó este desafío después de la muerte de los apóstoles. Para el fin del primer siglo, los apóstoles y los primeros convertidos ya habían muerto. Una nueva generación de cristianos enfrentaba nuevos desafíos.
La iglesia primitiva enfrentó el desafío de la persecución. Los primeros apóstoles, que habían visto a Jesús en la carne, arriesgaron sus vidas por el evangelio. ¿Permanecerían fieles ante la amenaza de muerte los creyentes que no habían visto a Jesús?
La iglesia primitiva enfrentó el desafío del evangelismo. La primera generación de creyentes salió del Aposento Alto en Pentecostés para llevar el evangelio a su mundo. ¿Continuarían cumpliendo la comisión de Cristo de llevar el evangelio al mundo los creyentes que no habían estado en el Aposento Alto?
Fecha (d.C.)
Evento
70
Destrucción de Jerusalén
89-96
Persecuciones de Domiciano
155
Martirio de Policarpo
190
El Canon Muratorio
303-313
Era de los Márties bajo Diocleciano y Galerio
313
Edicto de Milán
Estas preguntas siguen siendo relevantes en la actualidad. En muchas partes del mundo los cristianos sufren persecución. ¿Permanecerán fieles los cristianos ante la persecución y la amenaza de muerte?
Los cristianos siguen teniendo la responsabilidad de llevar el evangelio al mundo. ¿Responderán los cristianos hoy a la comisión que hizo Cristo a sus seguidores, “…y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”?[1]
En esta lección vamos a estudiar la historia de la iglesia desde la caída de Jerusalén en el año 70 d.C. hasta el inicio del siglo IV. Durante este período de “Cristianismo católico,” la iglesia definió muchos postulados de teología ortodoxa.[2] Durante estos siglos, los padres de la iglesia establecieron principios que guiarían la fe y práctica de todas las iglesias.
► ¿Cuáles de las situaciones que enfrentó la iglesia primitiva son enfrentadas actualmente por los cristianos en su cultura? Al estudiar esta lección, busque los principios que pueden guiar a la iglesia hoy.
[2] El término “católico” significa “universal.” Este término se refiere a la iglesia cristiana universal, compuesta por todos los creyentes. Es reciente el uso de este término para referirse específicamente a la Iglesia Católica Romana.
Muriendo por la Fe: Los Mártires
Uno de los primeros testimonios a la verdad del evangelio fue la muerte de los mártires del primer siglo. Podemos preguntarnos, “¿Quién moriría por una mentira?” Es verdad que muchas personas han muerto por una mentira – pero ellos creían que la mentira era verdadera. Terroristas islámicos, miembros de sectas suicidas y mártires de religiones falsas han muerto creyendo que su religión era verdadera.
Sin embargo, los apóstoles fueron testigos de la Resurrección. Si la tumba no hubiera estado vacía, ellos habrían sabido que la Resurrección era una mentira. Si los 500 testigos de 1 Corintios 15:6 no hubieran visto a Jesús después de la crucifixión, habrían sabido que el testimonio de Pablo era mentira. Por el contrario, los primeros creyentes enfrentaron la muerte porque sabían que el evangelio era verdadero. La palabra “mártir” viene del término griego martys, que se refiere a un testigo legal. Los primeros mártires no murieron por una mentira; murieron como testigos de la verdad del evangelio. Murieron porque habían visto a Jesús resucitado y sabían que Él es Señor.
Hacia mediados del siglo I, los relatos del evangelio de Mateo, Marcos y Lucas circulaban entre las iglesias; el relato de Juan fue escrito posteriormente. Para finales del siglo I, los cuatro evangelios eran testimonio autoritativo a la verdad de la resurrección. La siguiente generación de mártires basó su fe en estos evangelios. La segunda generación de creyentes permaneció fiel a la fe ante la persecución y la muerte.
Después de la muerte de Nerón en el año 68 d.C. y la destrucción de Jerusalén en el 70 d.C., los emperadores romanos ignoraron a los cristianos por algunos años. Sin embargo, a inicios de los años 80 d.C., Domiciano se convirtió en emperador. En el año 89 ordenó que los judíos enviaran su diezmo a Roma y que lo honraran como “señor y dios.” Cuando judíos y cristianos se negaron a llamarlo “señor y dios,” Domiciano prohibió todas las “prácticas judías” y la adoración cristiana.
Durante el reinado de Domiciano, Juan fue enviado al exilio en la isla de Patmos. Estando allí, Juan escribió el libro de Apocalipsis. Apocalipsis muestra que sólo Jesús es digno de ser llamado “Señor y Dios,” lo cual animó a los cristianos que estaban sufriendo. A pesar de la oposición de los emperadores romanos, Dios tiene la victoria sobre los poderes de este mundo.
La persecución de los cristianos continuó de forma esporádica durante los siglos II y III. El emperador Trajano castigaba a los cristianos que eran reportados a los oficiales romanos, pero no ordenó una persecución abierta. Septimio Severo (193-211) castigó a cristianos y judíos por adorar a un solo Dios y por negarse a ofrecer sacrificios a los dioses romanos.
Decio y Valeriano, dos emperadores del siglo III, castigaron a los cristianos por negarse a ofrecer sacrificios a los dioses romanos. Los judíos estaban exentos de la obligación de ofrecer estos sacrificios, pero para entonces la iglesia cristiana ya no era considerada como parte de la fe judía.
Diocleciano ascendió al poder en el año 284. A partir del 303, empezó a perseguir a los cristianos. Diocleciano no sólo dio muerte a los cristianos (como en persecuciones anteriores), sino que también ordenó que se destruyeran las iglesias, que se quemaran las Escrituras, y que los creyentes fueran torturados antes de morir.
Esta intensa persecución continuó bajo Galerio, sucesor de Diocleciano. La persecución llegó a su fin cuando el emperador Constantino promulgó el “Edicto de Milán” en el año 313. Este edicto de Constantino otorgó a los cristianos libertad para adorar y puso fin a siglos de persecución contra los creyentes.
Períodos de Persecución
Fecha (d.C.)
Evento
64-68 d.C.
Nerón acusa a los cristianos de incendiar Roma.
Martirio de Pedro y Pablo.
89-96 d.C.
Domiciano exige el título de “señor y dios.”
Exilio de Juan.
193-211 d.C.
Septimio Severo castiga a quienes adoran a un solo Dios.
247-251 d.C.
Decio exige que todos en el Imperio Romano (excepto los judíos) ofrezcan sacrificios a los dioses.
257-260 d.C.
Valeriano ordena la muerte de los obispos cristianos.
303-313 d.C.
Diocleciano y Galerio torturan a los cristianos, queman iglesias y destruyen copias de las Sagradas Escrituras.
…Desde Entonces Hasta Ahora…
La persecución de la iglesia continúa en nuestros días en lugares como Sudán, el norte de Nigeria y Corea del Norte. Se estima que cuarenta y cinco millones de cristianos murieron como mártires durante el siglo XX (uno cada cinco minutos). Mientras estudia esta lección, dedique un día para ayunar y orar por la iglesia perseguida. Pida a Dios que:
Dé fortaleza a los cristianos en medio de la persecución.
Use el testimonio de estos creyentes para alcanzar a sus perseguidores para Cristo.
[1]La sangre de los mártires es la semilla de la iglesia.
- Tertuliano (ca. 197)
Grandes Cristianos que Usted Deber Conocer: Policarpo, Obispo de Esmirna (ca. 69-155)
"Durante ochenta y seis años he sido su siervo, y no me ha hecho mal alguno. ¿Cómo puedo ahora blasfemar de mi Rey que me ha salvado?”[1]
Según la tradición antigua, Policarpo fue discípulo del apóstol Juan. Esto lo convierte en un vínculo importante entre los apóstoles y la segunda generación de creyentes cristianos. Se convirtió durante su niñez y dedicó su vida entera a servir como líder en la iglesia. Aunque tenía poca educación formal, fue un líder efectivo cuyo valor y humildad impresionaban a quienes lo conocían.
Policarpo sirvió como obispo de Esmirna (actual Izmir, en Turquía). Se opuso firmemente a Marción, hereje gnóstico al que nos referiremos en el siguiente capítulo. Según la tradición, Policarpo encontró a Marción en las calles de Roma, donde se negó a suavizar su posición acerca de la enseñanza herética de Marción. En lugar de tratar de ganar el favor de este popular maestro, Policarpo llamó a Marción “hijo de Satanás.” La enseñanza de Policarpo llevó a muchos gnósticos de vuelta a la verdadera fe cristiana.
Además de la pureza doctrinal, a Policarpo le preocupaba que los cristianos mantuvieran una vida de integridad ética. Escribió una Carta a los Filipenses que se convirtió en una importante guía de conducta cristiana en el siglo II. En esta carta pastoral, Policarpo trató temas prácticos de la vida cristiana. Advirtió sobre el materialismo y la deshonestidad financiera. En aquel entonces, así como ahora, el dinero era una gran tentación que incitaba a los cristianos a pecar.
Esmirna fue una de las dos iglesias que no recibió un reproche en las Cartas a las Siete Iglesias en Apocalipsis. El mensaje a Esmirna predecía persecución, pero prometía una corona de vida para aquellos que permanecieran fieles. “Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. …El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte.”[2] Policarpo fue testigo de esa promesa.
A la edad de ochenta y seis años, Policarpo fue advertido de que sería arrestado. Las autoridades de Esmirna ya habían matado a varios cristianos y ahora pedían la vida del obispo. Pensaban que si mataban al obispo, la iglesia en Esmirna desaparecería.
Policarpo estaba consciente de la seriedad de esta amenaza. Había saludado a Ignacio cuando éste fue llevado a través de Esmirna en camino a Roma, donde sufrió el martirio. En este trayecto, Ignacio escribió siete cartas, una de ellas dirigida a Policarpo. Policarpo estaba consciente del peligro, pero no estaba dispuesto a negar a Cristo.
Cuando los soldados llegaron a arrestar a Policarpo, éste pidió que les sirvieran comida mientras él oraba. Los soldados escucharon a Policarpo orar, y fueron tan conmovidos por sus oraciones que lo dejaron orar por dos horas antes de llevarlo a la arena.
En la arena, el gobernador le dijo a Policarpo que si negaba a Cristo le perdonaría la vida. Todo lo que Policarpo debía hacer era decir las palabras, “César es Señor.” Para este momento en la historia de Roma, nadie – ni siquiera el César – creía verdaderamente en los dioses romanos. Por esta razón, mucha gente trataba de convencer a los cristianos de decir estas palabras simplemente para evitar la muerte. Les decían, “No tienen que creer estas palabras. Son sólo palabras vacías; sólo tienen que decirlas, no tienen que renunciar a su fe en Cristo.”
Policarpo respondió con un testimonio de la fidelidad de Cristo. Sus palabras hacen eco a través de la historia: "Durante ochenta y seis años he sido su siervo, y no me ha hecho mal alguno. ¿Cómo puedo ahora blasfemar de mi Rey que me ha salvado?”[3] Se negó a comprometer su fe en Cristo para salvar su vida. Entonces el gobernador ordenó que Policarpo fuera quemado en la hoguera.
Un testigo del martirio de Policarpo escribió que la muerte de Policarpo afectó a todos los que la presenciaron: “En todas partes se habla de él, incluso entre los paganos.” Aun en la muerte, Policarpo fue un testigo de Dios para el mundo. Policarpo fue fiel a la verdad, hasta el punto de perder su vida por ello. Se negó a comprometer la verdad para ganar el favor de Marción; se negó a comprometer la verdad para evitar el martirio.
La muerte de Policarpo y de otros cristianos del siglo II demuestra que el mensaje del evangelio no perdió su poder después de la muerte de la primera generación de creyentes. El Espíritu Santo dio valor a los apóstoles ante la persecución; el Espíritu Santo dio valor a Policarpo y a sus contemporáneos al enfrentarse a la muerte; el Espíritu Santo dará valor hoy a los creyentes ante la oposición de Satanás.
[1] Image: "Saint Polycarp", retrieved from the Wellcome Collection, https://wellcomecollection.org/works/s5rsncq, public domain mark.
[3] La historia del martirio de Policarpo se encuentra en https://sumateologica.files.wordpress.com/2010/02/martirio_de_policarpo.pdf
Defendiendo la Fe: Los Apologistas
► ¿Qué significa para usted la palabra “apología”?
Hoy en día usamos el término “apología” para referirnos a una expresión de disculpa por una ofensa. Significa decirle a alguien, “perdón por lo que hice.”
Sin embargo, la palabra apología se deriva de un término del latín, apologia, que significa “presentar una defensa” de la verdad. En el siglo II, autores llamados “apologistas” defendieron la fe cristiana ante los perseguidores romanos. Estos autores explicaban la fe cristiana a la gente educada de su época. Querían demostrar que los cristianos no eran una amenaza política para el Imperio Romano. Como vimos en la Lección 1, algunas de las acusaciones contra los cristianos estaban basadas en la incomprensión de sus prácticas de adoración. Los apologistas intentaron explicar estas prácticas a los no creyentes.
Además, los apologistas presentaron el evangelio a los paganos. A menudo usaban términos e ideas de la filosofía griega para explicar el evangelio. Los apologistas señalaban el sermón de Pablo a los filósofos griegos en Atenas como un ejemplo del uso de la filosofía pagana como una herramienta para el evangelio.[1]
Justino Mártir (ca.110-165) creció en una familia gentil. Fue instruido en la filosofía griega, no en la teología judía. Justino estudió a muchos filósofos griegos en una búsqueda de la verdad. Cada uno de ellos lo decepcionó. Eventualmente, conoció a un anciano cristiano que le presentó el evangelio. A través de este hombre Justino encontró la verdad en Cristo.
Justino descubrió que la fe cristiana respondía a las preguntas que la filosofía griega no podía responder. Además, el valor de los mártires lo convenció de que los cristianos conocían la verdad. Más tarde él escribió, “Cuando vi a los cristianos sin temor a la muerte, supe que era imposible que estuvieran viviendo en la maldad y el placer.” Eventualmente, Justino también moriría por su fe. Fue decapitado por su fe en el año 165 d.C. después de escribirle al Emperador, “Puedes matarnos, pero no puedes herirnos.”
Después de su conversión, Justino estudió el Antiguo Testamento y vio cómo los profetas hebreos prepararon el camino para Jesús, el Mesías. Justino se convenció de que así como Dios usó la Ley Mosaica para mostrarles a los judíos que necesitaban un Mesías, Dios usó las enseñanzas de los filósofos griegos para mostrar su necesidad de un Salvador.
Justino vio que los filósofos griegos hacían preguntas que no se podían responder aparte de Jesús. Por esta razón, Justino usó ideas de filósofos paganos para enseñar la fe cristiana.
En su Diálogo con Trifón, Justino utilizó el término logos de 1 Juan como la base de su defensa del evangelio.[2] Dijo que Dios dio la “semilla de la palabra” a los filósofos griegos para preparar el camino para el Mesías que había de venir. Citó a Sócrates, quien había rechazado a los dioses y diosas griegos. Justino dijo que al mostrar que estos dioses eran falsos, Sócrates liberó a los gentiles “de los demonios.”[3] Esto preparó a los gentiles para el mensaje del Dios verdadero y para la venida de Cristo como el “Verbo hecho carne.”
Dos apologistas del norte de África, Clemente de Alejandría y Orígenes, utilizaron la filosofía griega para explicar y defender la fe cristiana. Alejandría, la segunda ciudad más grande del Imperio Romano, tenía una numerosa población judía. En Alejandría, el filósofo judío Filón (contemporáneo de Pablo) había tratado de explicar el Judaísmo usando términos filosóficos griegos. Al final del siglo II, Clemente de Alejandría siguió los pasos de Justino Mártir, tratando de encontrar conexiones entre la fe cristiana y la filosofía griega.
Orígenes, sucesor de Clemente, fue más allá en su especulación filosófica. El trató de explicar el evangelio a la cultura griega usando un enfoque alegórico del Antiguo Testamento. Por ejemplo, Orígenes escribió un comentario del Cantar de los Cantares en el que interpretó cada frase como una imagen del amor de Cristo por la iglesia. Comentaristas posteriores, como Agustín, siguieron la interpretación alegórica de Orígenes. Sin embargo, muchas de las ideas filosóficas de Orígenes fueron rechazadas posteriormente por la iglesia por considerarlas contrarias a las Escrituras.
…Desde Entonces Hasta Ahora…
En la actualidad, algunos eruditos en el campo de las misiones sugieren que los evangelistas deberían usar el enfoque de Justino Mártir acerca del evangelismo. Afirman que deberíamos estudiar las creencias no cristianas con el fin de construir puentes entre las religiones falsas y el evangelio. Con este enfoque, el cristiano puede plantear preguntas para las cuales los no creyentes no tienen respuestas. El objetivo es crear una sed de respuestas que se encuentran solamente en el evangelio de Jesucristo.
► ¿Cuáles enseñanzas en su sociedad abren puertas para compartir el mensaje del evangelio? ¿De qué modo estas enseñanzas pueden producir hambre por la verdad? ¿Cuáles son los peligros de estudiar estas falsas enseñanzas?
[1] Pablo citó la inscripción en un altar pagano en su sermón en el Areópago (Hechos 17:18-31).
[2] En Juan 1:1, el término griego logos se traduce como Verbo y se utiliza para referirse a Jesucristo.
[4]Matteo Ricci A inicios del siglo XVII, Matteo Ricci, un misionero en China, siguió el enfoque de Justino Mártir hacia el evangelismo. Ricci utilizó conceptos del pensamiento de Confucio (incluyendo un nombre chino tradicional para referirse a Dios) para comunicar el evangelio. A través de su influencia, varios oficiales del gobierno se convirtieron al Cristianismo. Sin embargo, muchos pensaron que Ricci comprometió la doctrina cristiana en su esfuerzo por adaptarla a las tradiciones chinas. Hoy en día muchos cristianos enfrentan el desafío de comunicar el evangelio transculturalmente sin comprometer su mensaje.
La Expansión del Evangelio - A Través del Imperio Romano y Más Allá
Después de Pentecostés, el centro del Cristianismo gradualmente se alejó de Jerusalén. Conforme se incrementó la persecución, muchos cristianos huyeron a Antioquía de Siria. Esta iglesia se convirtió en la principal iglesia misionera de Hechos. Para finales del siglo IV, casi la mitad de la población de Antioquía, de unas 500,000 personas, eran cristianos.[1]
Pablo llevó el evangelio hacia el oeste, a través de Asia Menor (actualmente Turquía). Alrededor del año 112 d.C. el evangelio se había esparcido por toda Asia Menor. El gobernador de esta región advirtió al emperador Trajano que los templos paganos pronto quedarían desiertos a causa del gran número de personas que se habían convertido al Cristianismo.
Pablo y Pedro predicaron en Roma. Para el año 250 d.C. había aproximadamente 30,000 cristianos en Roma. Desde Roma el evangelio se extendió por todo el imperio. Después de ser liberado de prisión, Pablo llevó el evangelio a España. Durante la mitad del siglo II se plantaron iglesias en lo que hoy es territorio francés. Para el año 314 d.C. había al menos tres obispos de Britania.
Otro centro del Cristianismo en sus inicios fue el norte de África. En contraste con Roma, donde los cristianos provenían principalmente de las clases más bajas, las iglesias del norte de África atrajeron a muchas personas de los estratos sociales más altos.
Para el fin del siglo III, el evangelio se había extendido a través de todo el Imperio Romano. Más allá del Imperio Romano, el evangelio viajó al este a través de Edesa y llegó hasta India. De acuerdo con la tradición de la iglesia primitiva, el apóstol Tomás predicó el evangelio en India, donde murió como mártir a manos de miembros de la casta superior de los brahmanes por negarse a ofrecer sacrificio a la diosa Kali. Este es el relato más antiguo del avance del evangelio más allá del Imperio Romano. Algunos eruditos piensan que el evangelio puede haber pasado de India a China a través de la Ruta de la Seda a finales del siglo I o inicios del siglo II.
La Gran Comisión fue cumplida por los cristianos que llevaron el evangelio a Jerusalén, Judea, Samaria, y hasta lo último de la tierra. El teólogo africano John Mbiti a menudo les recuerda a sus oyentes que los misioneros no llevaron a Dios a África; Dios llevó a los misioneros a África.[2] Cuando obedecemos el llamado de Dios, Él cumple su obra en nuestro mundo.
[1] Bruce L. Shelley, Church History in Plain Language (Historia de la Iglesia en Lenguaje Sencillo), 3era ed.(USA: Thomas Nelson, 2008, 29).
[2] Citado en Timothy C. Tennent, Invitation to World Missions (Invitación a las Misiones Mundiales). (Kregel, 2010, 75).
[3]MISSIO DEI Dios Obrando en el Mundo: Los misioneros no trajeron a Dios a África; “Dios trajo a los misioneros a África.”
Conclusión: La Historia de la Iglesia Nos Habla Hoy
Mahatma Gandhi, líder de la India, dijo en una ocasión, “Nunca he tenido interés en el Jesús histórico. No me interesa si alguien comprueba que el hombre Jesús jamás existió… El Sermón del Monte seguiría siendo verdadero para mí.” Tristemente, muchas personas que dicen ser cristianas piensan como Ghandi. Dicen que las enseñanzas de Jesús son lo que importa, no los hechos de su vida.
Los padres de la iglesia primitiva sabían que los hechos históricos de la vida, muerte y resurrección de Jesús son importantes. Las enseñanzas éticas y espirituales de Jesús están fundamentadas en quién es Jesús. Pablo lo deja muy claro, “Si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados.”[1]
En la segunda generación de la iglesia, los padres de la iglesia estuvieron dispuestos a enfrentar el martirio por la seguridad que tenían en la vida, muerte y resurrección de Jesús. Tal como los padres de la iglesia, nosotros debemos aferrarnos a las verdades del Cristianismo. Los padres de la iglesia prefirieron enfrentar el martirio antes que negar su fe; los cristianos hoy en día somos llamados a seguir su ejemplo, permaneciendo fieles aun hasta la muerte.
En la segunda generación de la iglesia, los padres de la iglesia entregaron sus vidas a la proclamación del evangelio. Llevaron el evangelio a todos los rincones del Imperio Romano. Hoy los cristianos somos llamados a seguir su ejemplo, dedicando nuestras vidas a hacer discípulos en todas las naciones.
Lección 2 Eventos Clave en la Historia de la Iglesia
Fecha (d.C.)
Evento
70
Destrucción de Jerusalén.
89-96
Persecución de los cristianos por Domiciano.
155
Martirio de Policarpo.
190
El canon Muratorio incluye la mayoría de los libros del Nuevo Testamento, excepto Hebreos, Santiago y las Epístolas de Pedro.
303-313
Era de los Mártires bajo Diocleciano.
313
El Edicto de Milán promulgado por Constantino legaliza el Cristianismo en el Imperio Romano.
Figuras Clave en la Historia de la Iglesia
Clemente de Roma (siglo I). Obispo de Roma a finales del siglo I. Escribió una carta a la iglesia de Corinto en la que se refería a problemas de orden y autoridad en le iglesia.
Ignacio (ca.35-c.107). Obispo de Antioquía. Escribió cartas a las Iglesias de Éfeso, Magnesia, Trales, Roma, Filadelfia y Esmirna, y al Obispo Policarpo, mientras era llevado a Roma, donde sufrió el martirio. Sus cartas reflejan la teología de la primera generación de cristianos posterior al Nuevo Testamento.
Ireneo (ca.130-202). Uno de los líderes más influyentes de la iglesia primitiva. Su obra “Contra las Herejías” atacó el gnosticismo. Contribuyó a la formación del canon y a la doctrina de la encarnación.
Justino Mártir (100-165). El más importante apologista de la iglesia primitiva. Utilizó la filosofía griega para explicar el Cristianismo a los no creyentes.
Orígenes (185-254). Obispo de Alejandría. Aunque rechazó el gnosticismo, aceptó muchas ideas filosóficas griegas que inspiraron a los gnósticos. Utilizó la interpretación alegórica para explicar pasajes complejos de la Biblia.
Policarpo (ca.69-155). Obispo de Esmirna y líder cristiano ampliamente respetado; su martirio a la edad de 86 años se describe en “El Martirio de Policarpo.”
Asignación
(1) Haga el examen correspondiente a esta lección. El examen incluye fechas de los “Eventos Clave en la Historia de la Iglesia” (100-313).
(2) Prepare un resumen biográfico de uno de los siguientes líderes cristianos: Justino Mártir, Clemente de Alejandría o Ireneo. El resumen debe incluir cuatro partes:
Biografía: ¿Cuándo vivió? ¿Dónde vivió? ¿Cuándo y dónde murió?
Eventos: ¿Cuáles son los eventos más importantes en su vida?
Influencia: ¿Cuál ha sido su influencia en la iglesia cristiana?
Aplicación: ¿Cuál lección para la iglesia actual encontramos de la vida de este líder?
Tiene dos opciones para presentar este resumen:
Entregue un documento de dos páginas a su líder de grupo.
Haga una presentación oral de 3-5 minutos ante su grupo.
Preguntas de Examen - Lección 2
1. La persecución de la iglesia entre los años 89-96 d.C. fue dirigida por el emperador _______________.
2. En el año 303, el emperador ________________ ordenó que se destruyeran las iglesias y que se quemaran las Escrituras.
3. El apologista _________________ utilizó la filosofía griega para explicar el Cristianismo a los no creyentes de trasfondo pagano.
4. El apologista _______________ utilizó un enfoque alegórico del Antiguo Testamento para explicar el evangelio a la población greco-parlante de Alejandría.
5. El canon ______________________ data del año 190 d. C. Incluye la mayoría de los libros del Nuevo Testamento.
6. El Edicto de Milán fue promulgado en el año ____________.
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