Lesson 9: La Singularidad del Cristianismo en un Mundo de Religiones
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by Mark Bird
Instrucciones
Antes de empezar la Lección 9, hagan el debate asignado en la Lección 8. Dependiendo del tamaño del grupo, este debate podría requerir una sesión completa. Por favor no se apresuren para concluir esta actividad. Esta es su oportunidad para asegurarse de que pueden aplicar la información estudiada en la Lección 8.
Pida a cada estudiante que dé un breve resumen de su conversación para la asignación de “La Apologética y las Manos” de la Lección 8.
Los estudiantes deben memorizar Hechos 4:11-12.
Comenten cada pregunta marcada con el símbolo ►.
Haga cada Pregunta de Repaso durante la lección y de nuevo al final de la clase.
En la Feria Mundial de 1893 en Chicago, un Parlamento de Religiones permitió que representantes de cada una de las principales religiones del mundo dieran un discurso. Los oradores de cada religión trataron de convencer a la audiencia de que su religión era superior a las demás.
El último orador fue el pastor Joseph Cook, el representante de la fe cristiana. Justo antes de que Cook hablara, el orador hindú había atacado al Cristianismo diciendo que era “la peor de todas las religiones” porque llamaba a las personas “pecadores.”
En lugar de atacar a las otras religiones, Joseph Cook empezó contando la historia de Lady Macbeth, de la gran obra teatral de Shakespeare. Contó cómo Lady Macbeth, impulsada por los celos y la ambición, convenció a su esposo de asesinar al rey Duncan mientras estaba de visita en su castillo.
Pronto Lady Macbeth se sintió atormentada por la culpa. Durante el día, era ambiciosa y audaz. Pero por la noche, Lady Macbeth caminaba sonámbula por el palacio, lavando sus manos constantemente y exclamando, “Todavía tengo aquí una mancha. ¿No he de poder ver limpias mis manos?”
Joseph Cook lanzó una pregunta a los representantes de las distintas religiones, “¿Hay algo en su religión que pueda lavar la culpa y la sangre de las manos de Lady Macbeth?” Nadie respondió. Ninguna religión podría lavar la sangre de las manos de Lady Macbeth. Entonces el Reverendo Cook se volvió a la audiencia y concluyó diciendo, “¡La sangre de Jesucristo, el Hijo de Dios, nos limpia de todo pecado!”
En esta lección vamos a ver que el Cristianismo es distinto de todas las demás religiones. La diferencia entre el evangelio y las otras religiones es esta: nosotros creemos que Dios irrumpió en nuestro mundo en la persona de su Hijo, Jesús, para proveer la manera de perdonar nuestros pecados y restaurarnos a su imagen.
¿Es el Cristianismo la Única Fe Verdadera?
Una pregunta muy común que enfrentan los cristianos es, “¿No son todas las religiones lo mismo? Son sólo distintos caminos para llegar a una misma meta. Siempre y cuando usted sienta que el camino es el correcto para usted, está bien.”
► ¿Cómo le respondería usted a un hindú que diga, “el Cristianismo y el Hinduismo son dos caminos para llegar a una misma meta”?
La siguiente explicación nos ayudará a entender mejor qué es lo que separa al Cristianismo de todas las demás religiones.
Hay cinco creencias principales con respecto a la existencia y la naturaleza de Dios: Ateísmo, Panteísmo, Panenteísmo, Politeísmo y Monoteísmo.
El Ateísmo enseña que no hay un Dios. Niega que exista algo más allá del mundo natural.
El Panteísmo enseña que hay un ser divino, pero este ser no es distinto del mundo. El dios panteísta no es un ser personal que creó el universo. Es un Espíritu o Mente que es idéntico al universo. El Hinduismo es un ejemplo de una religión panteísta.
El Panenteísmo enseña que Dios es distinto del mundo pero depende del mundo para existir. Existe una codependencia entre Dios y el mundo.
El Politeísmo enseña que hay muchos dioses. El Mormonismo es un ejemplo de una religión politeísta. Sin embargo, la Biblia enseña que sólo hay un ser divino.
«Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero,y fuera de mí no hay Dios.”[1] Antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí.»[2]
Ninguna de estas creencias que acabamos de mencionar provee un camino para reconectar al hombre y a Dios. Estas creencias son desmentidas por la Biblia y por la evidencia filosófica y científica. La evidencia que hemos estudiado en este curso apunta a un Dios trascendente, independiente, eterno, no físico, inteligente, que creó el universo e interactúa con la humanidad.
El Monoteísmo enseña que hay un ser divino, el cual es trascendente, eterno y personal.
El Deísmo es una forma de monoteísmo que enseña que hay un Dios trascendente, eterno e inteligente que creó el universo. Sin embargo, una vez creado el universo, el Dios del Deísmo no se involucra en los asuntos de la humanidad. No ha venido a nuestro mundo para hacer expiación por nuestros pecados. No se ha revelado a sí mismo de manera personal. El Deísmo no puede proveer salvación porque no provee un camino hacia el perdón y la reconciliación con Dios.
Las tres grandes religiones monoteístas son el Judaísmo, el Islam y el Cristianismo. Estas religiones enseñan que Dios ha intervenido en el mundo para traer salvación
El Judaísmo, fundado por Dios a través de Abraham y Moisés, alcanzó su pleno cumplimiento en Cristo. A excepción de los judíos mesiánicos (cristianos), el Judaísmo moderno ha rechazado a Jesús como el cumplimiento de las profecías mesiánicas. El sistema sacrificial del Judaísmo apuntaba a Jesús como el sacrificio definitivo por nuestros pecados. Los judíos modernos no tienen un fundamento para el perdón si rechazan a Jesús. En la actualidad ellos ya no hacen sacrificios.
El Islam fue fundado durante el siglo VII en las ciudades de Meca y Medina. Mahoma creó una religión falsa basada en tergiversaciones del Judaísmo y el Cristianismo. Hay muchas creencias en común entre estas religiones debido a que tienen raíces comunes, pero desde sus inicios el Islam ha llevado a las personas lejos de la verdad de la deidad de Cristo y de su muerte y resurrección.
El Islam no tiene un fundamento adecuado para el perdón porque no tiene una expiación sustitutiva. En el Islam sólo se puede ser perdonado si las buenas acciones de la persona superan sus malas acciones. Sin embargo, sabemos que ninguna cantidad de bondad, si es que tuviéramos alguna, podría compensar nuestros pecados contra un Dios infinitamente santo.
Sólo el Cristianismo provee un medio para el perdón de pecados. Tenemos la necesidad de un mediador para cerrar la brecha entre el ser humano y Dios. El pecado nos separó de Dios, pero un mediador que fuera a la vez Dios y hombre podría proveer expiación y traer reconciliación.[3] Como Dios, Jesús representó a Dios ante el hombre. Como hombre, Jesús representó al hombre ante Dios. Él fue el mediador divino-humano que, por medio de su muerte y resurrección, reconcilió al hombre con Dios.
Para lograr esto, Jesús tenía que ser Dios y hombre a la vez. Una muerte sacrificial era necesaria para expiar el pecado. Sólo como ser humano podía Jesús morir. Sólo como Dios podía Jesús ser un sacrificio adecuado por nuestros pecados contra un Dios infinito. Además, Jesús tenía que ser divino para destruir la muerte y el pecado por medio del poder de su resurrección.
La muerte expiatoria y la resurrección de Jesús, el Dios-hombre, distingue al Cristianismo de cualquier otra religión. Sólo el Cristianismo provee un medio para que el ser humano reciba el perdón de sus pecados y sea reconciliado con Dios por medio de la fe. Sólo el Cristianismo provee un medio para restaurar al ser humano a la imagen de Dios. Es por eso que Jesús dijo que Él es el Camino, la Verdad y la Vida, y que nadie puede venir al Padre si no es por medio de él.[4]
¿Cuáles son las cinco creencias principales con respecto a la existencia y la naturaleza de Dios? Defina cada una de ellas.
¿Cuál es la diferencia entre el Cristianismo y las otras creencias principales?
¿Es la Doctrina de la Trinidad Esencial para la Fe Cristiana?
Si Jesús es Dios, ¿significa eso que hay más de un Dios? No. La doctrina de la Trinidad enseña que hay tres Personas en el ser divino llamado Dios. Estas tres Personas son el Padre, Jesús el Hijo, y el Espíritu Santo. Hay muchas razones para defender la doctrina de la Trinidad contra quienes se oponen a ella.
La doctrina de la Trinidad (un Dios revelado en tres Personas) es una característica distintiva del Cristianismo. Esta doctrina distingue al Cristianismo del Judaísmo y del Islam, las otras dos grandes religiones monoteístas.
El Islam rechaza la doctrina de la Trinidad, a pesar de que los musulmanes creen en un Dios personal y trascendente. Los musulmanes dicen que Dios no puede tener un hijo, de modo que rechazan a Jesús como Hijo de Dios, o Dios Hijo. Parte del problema es que los musulmanes piensan que la relación de filiación implica una procreación física natural. Esta no es la doctrina cristiana de Jesús, Dios Hijo. Jamás hubo un tiempo cuando el Hijo no fuera el Hijo. Su filiación no es física; la filiación se refiere a una relación especial que Jesús ha tenido con el Padre desde toda la eternidad. Jesús era Hijo antes de que fuera concebido por el Espíritu Santo y naciera de la virgen María para vivir entre nosotros como un ser humano.
Algunos inconversos piensan que los cristianos son tri-teístas.[1] Pero ese no es el caso. Los cristianos somos monoteístas. Creemos que existe un solo ser divino, pero que hay tres Personas que coexisten en él. Estas tres personas comparten la misma naturaleza. No son dioses separados.
La Evidencia Bíblica de la Trinidad
El siguiente es un argumento bíblico para la doctrina cristiana de que hay un Dios que se ha revelado a sí mismo en tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Las siguientes premisas se encuentran todas en la Biblia y constituyen el fundamento de la doctrina de la Trinidad.
Premisa 1: Sólo hay un Dios.
“Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.”[2]
“Porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí.”[3]
Premisa 2: En la Biblia, tanto el Padre como el Hijo y el Espíritu Santo son identificados como Dios.
El Padre habló desde el cielo diciendo, “Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.”
Padre, Hijo y Espíritu Santo no pueden ser la misma persona; los tres están actuando al mismo tiempo, cada uno en un rol diferente.
Cerca del final de su ministerio, Jesús dijo que le pediría al Padre que nos enviara “otro Consolador” – el Espíritu Santo.[8] Hay tres personas distintas involucradas en esta petición.
Conclusión:El único Dios verdadero, el Dios de la Biblia, se ha revelado a sí mismo en tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Dios es uno en naturaleza, pero tres en Persona.
Aunque la palabra Trinidad no aparece en la Biblia, la doctrina de la Trinidad está basada en claras declaraciones bíblicas. La Biblia revela claramente la existencia de tres Personas distintas. Cada una de estas Personas es identificada como el único Dios del universo.
Esta no es una contradicción, porque los cristianos no decimos que Dios es una persona y tres personas a la vez. Los cristianos no decimos que Dios es al mismo tiempo un Dios y tres Dioses. Por el contrario, los cristianos decimos que Dios es uno en esencia y tres en Persona.
Una Ilustración de la Trinidad
El universo es una de las mejores ilustraciones de la Trinidad. Todo el universo físico (uni = uno) consiste en tres y sólo tres aspectos esenciales – espacio, tiempo y materia. Si se eliminara cualquiera de estos tres aspectos, ya no tendríamos un universo.
El Espacio consiste de longitud, anchura, y altura – tres en uno. Si se eliminara cualquiera de estas dimensiones, ya no tendríamos espacio.
El Tiempo consiste de pasado, presente, y futuro – tres en uno. Si se eliminara cualquiera de estos aspectos, ya no tendríamos tiempo.
La Materia consiste de energía en movimiento que produce fenómenos – tres en uno. Sin energía no puede haber movimiento ni fenómenos. Sin movimiento no puede haber energía ni fenómenos. Si no hay fenómenos, es porque no hay energía ni movimiento.[9]
La idea de “tres en uno” es parte de la naturaleza misma del universo. ¿Podría ser que Dios hizo el universo de modo que reflejara su naturaleza trinitaria? Yo creo que Dios dejó sus huellas en la creación. Así como el universo existe como espacio, tiempo y materia, el único Dios existe como Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Un Diagrama Tradicional de la Trinidad
La iglesia ha enseñado la doctrina bíblica de la Trinidad desde el tiempo de los apóstoles. El siguiente es un diagrama que la iglesia ha utilizado para describir la Trinidad.
La doctrina de la Trinidad es esencial para la doctrina cristiana.
Algunos dicen que no es importante creer la doctrina de la Trinidad, pero se equivocan. La doctrina de la Trinidad es el fundamento de enseñanzas clave que son esenciales para el evangelio. Por ejemplo, quienes niegan la Trinidad por lo general niegan que Jesús es Dios. Pero si Jesús no fuera Dios, su muerte no proveería salvación.
Si negamos que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son distintos, negamos las características personales o relacionales de Dios. Por ejemplo, Dios no sería un Dios amoroso desde la eternidad si hubiera tenido que esperar hasta la creación para amar a alguien. Pero Dios es más que una persona, y estas Personas se han amado unas a otras desde la eternidad.
El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son Personas que viven en relación entre sí.
Padre, Hijo y Espíritu Santo no son entidades impersonales. Cada uno posee personalidad y vive en relación personal con los otros. Los llamamos Personas porque viven en relación unos con otros. Cada miembro de la Trinidad puede referirse a sí mismo como “Yo” y a los otros miembros de la Trinidad como “Tú.” Aunque el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son un solo Dios, son Personas distintas que se aman entre sí, se dan el uno al otro, se comunican entre sí, y viven el uno por el otro. Son verdaderas Personas.
La doctrina de la Trinidad afecta la personalidad y las relaciones humanas.
La Trinidad es la fuente de nuestra personalidad. Dios nos hizo a su imagen. Al igual que la Trinidad, somos capaces de relacionarnos unos con otros y con Dios. Tenemos una mente, una voluntad y emociones que nos dan esta capacidad.
La Trinidad afecta la manera como nos relacionamos unos con otros y con Dios. Puesto que los miembros de la Trinidad viven en una relación de amor unos con otros, nosotros también deberíamos vivir en una relación de amor con los demás. Dios nos creó de este modo. Fuimos hechos a imagen de Dios. Fuimos hechos para amar a los demás, así como los miembros de la Trinidad se aman entre sí.
► ¿Puede usted explicarle la doctrina de la Trinidad a un musulmán que piensa que los cristianos creen en tres dioses?
Preguntas de Repaso
¿Cuáles son las tres premisas y la conclusión que revela la evidencia bíblica de la doctrina de la Trinidad?
¿Cuáles son tres aspectos del universo que ilustran la doctrina de la Trinidad?
[9] Para más información, vea Trinity in the Universe (La Trinidad en el Universo) de Nathan Wood. Michigan: Kregel Publications, 1984.
¿Cómo Deben Responder los Cristianos al Animismo?
En África, muchas personas sienten un gran respeto e incluso temor de los espíritus. Estas personas con frecuencia les preguntan a los cristianos, “¿Por qué debería confiar en un Dios que no puedo ver, cuando mi familia se ha encontrado con los espíritus de nuestros ancestros? Hemos visto su poder. Hemos visto que ellos existen. ¿Por qué deberíamos adorar a un Dios al que no podemos ver?”
Ya sea que se le llame “Animismo,” “Religión Tribal” o “Religión Tradicional,” esta perspectiva plantea un gran desafío para la apologética cristiana. Cuando usted trata de evangelizar a los animistas, es poco probable que ellos le pregunten cosas como, “¿Cuál es la evidencia en los manuscritos que respalda la veracidad de la Biblia?” o “¿Cuál es el argumento cosmológico de la existencia de Dios?”
En una ocasión, Randall McElwain le preguntó a un grupo de pastores africanos, “¿Cómo hacen ustedes para probar la existencia de Dios a los no creyentes? Ellos se rieron y respondieron, “¡En África todo el mundo es lo suficientemente inteligente para saber que hay un Dios! Sólo los occidentales son tan tontos para dudar de la existencia de Dios. Nuestra gente no pregunta, ‘¿Hay un Dios?’ Ellos preguntan, ‘¿Cuál dios es el más poderoso?’”
¿Cómo debe responder un apologista cristiano al animismo? Vamos a considerar cuatro preguntas:
¿Qué es el animismo?
¿Cuál es la diferencia entre el animismo y el Cristianismo?
¿Pueden mezclarse el animismo y el Cristianismo?
¿Cuál es la mejor manera de comunicar el evangelio a los animistas?
¿Qué es el animismo?
El animismo describe las fuerzas de la naturaleza y los ancestros humanos como seres vivos con identidades distintas. Los “espíritus de la naturaleza” habitan objetos como animales, plantas y rocas. Los “espíritus de los ancestros” son miembros de la familia que han muerto. A menudo son tratados con respeto como miembros honrados del grupo.
De acuerdo con la mayoría de las religiones tribales, estos espíritus son limitados. Sus poderes provienen de su estado inmaterial. A menudo son impredecibles y pueden causarles grandes problemas a los seres humanos. Pueden operar sin ser vistos porque no tienen un cuerpo, pero no tienen poder ilimitado. Por esta razón, pueden ser controlados por un médico brujo u otra figura religiosa. En ocasiones pueden ser controlados por medio de frases “mágicas” o talismanes.
Muchas prácticas animistas se enfocan en apaciguar el mundo de los espíritus. Ya sea que se queme dinero como ofrenda a los ancestros o que se hagan sacrificios a los espíritus de la naturaleza, los animistas tratan de apaciguar el mundo espiritual.
¿Cuál es la diferencia entre el animismo y el Cristianismo?
Temor en lugar de amor.
Quizás la mayor diferencia entre el animismo y el Cristianismo es la relación entre Dios y el ser humano. En el animismo, la relación entre el hombre y los espíritus de la naturaleza o de los ancestros es una relación de temor. Los animistas a menudo viven en temor constante de lo que los ancestros puedan hacer. No existe realmente una relación. El objetivo de la mayoría de los animistas es dar suficiente respeto a los espíritus para evitar problemas. Hacen ofrendas y oraciones para satisfacer las demandas de los espíritus. Les pagan a hechiceros o chamanes para controlar el mundo de los espíritus.
En contraste, los cristianos adoran a un Dios que busca una relación de amor con su pueblo. Dios caminó con Adán y Eva en el Jardín del Edén. Dios envió a su Hijo a vivir entre nosotros y a morir para pagar el precio por nuestro pecado. Cristo ya ha apaciguado la justa ira de Dios. Nuestro pecado provocó la ira de Dios, pero Dios hizo provisión de una expiación por medio del don de su único Hijo.[1]
Dado que Jesús ya pagó el precio por nuestro pecado, nuestra relación con Dios puede ser una relación de amor, no de temor. Si respondemos a su ofrecimiento de salvación, Dios ha prometido que viviremos en su presencia por la eternidad. No tenemos que vivir en temor. Podemos vivir en una relación de amor con Dios.
Fatalismo en lugar de esperanza.
Los animistas ven la muerte con terror. No tienen una promesa de vida después de la tumba. No tienen una promesa de reunirse con los seres queridos. No tienen la esperanza de un Dios misericordioso.
En contraste, los cristianos anhelamos la eternidad en la presencia de un Dios de amor. Para el cristiano, la vida consiste en avanzar hacia un futuro de gozo sin fin.
Espíritus distantes en lugar de un Dios personal.
Otra diferencia entre el animismo y el Cristianismo es el énfasis del animismo en los espíritus más que en Dios. Incluso los animistas que reconocen a un Dios supremo le prestan más atención a los espíritus que a Dios.
En contraste, los cristianos deben prestar atención a Dios, no al mundo espiritual. La Biblia testifica de la realidad del mundo espiritual. Sin embargo, la Biblia da pocos detalles acerca de este mundo. La Biblia no enseña nada acerca de cómo contactar espíritus (ya sean espíritus buenos o malos). No dice nada acerca de usar el poder de los espíritus para ayudarnos. ¿Por qué? Porque Dios es la única fuente de nuestro poder y conocimiento.
¿Pueden mezclarse el animismo y el Cristianismo?
Algunos cristianos han dicho, “Sí, el Cristianismo es la religión verdadera. Sin embargo, podemos mezclar la fe cristiana con las religiones tradicionales de los pueblos animistas.” La mezcla del Cristianismo con otras religiones se conoce como sincretismo.
Muchas “iglesias independientes” en África han combinado el mensaje cristiano con las religiones tribales africanas. En muchos casos esto inició con un sincero intento de contextualizar el evangelio para los africanos. Algunos pastores africanos habían señalado el fracaso de muchos misioneros occidentales para comunicar el evangelio en África sin todo el “bagaje” cultural de Occidente. Estos pastores querían que los creyentes africanos cantaran canciones africanas, que usaran ropa tradicional africana, y que adoraran de una manera genuinamente africana.
Aunque estos esfuerzos empezaron con buenas intenciones, muchas iglesias han adaptado prácticas que son contrarias al evangelio. En este “Cristianismo sincretista,” Dios es distante, tal como los espíritus son distantes. Los ancestros son considerados mediadores entre los adoradores y Dios. Se hace poco énfasis en la muerte expiatoria de Cristo. En su lugar, los pastores hacen énfasis en el poder sobre el mundo espiritual, en las sanidades milagrosas y en la interpretación de sueños.[2]
Si todas las religiones fueran iguales, el sincretismo sería aceptable. Sin embargo, como ya hemos visto, sólo hay un camino hacia Dios. La humanidad puede venir a Dios únicamente por medio de Jesucristo. Todos los demás caminos son falsos. No conducen a Dios. No podemos seguir un camino falso y el camino verdadero al mismo tiempo.
Imagine que yo le ofrezco un vaso lleno con un líquido. Yo le digo, “Este vaso contiene una mezcla de dos bebidas. Una de ellas es muy saludable. La otra es un potente veneno que lo puede matar. Las mezclé para que usted pueda tener un poco de cada una.” ¿Tomaría usted el contenido del vaso? ¡Por supuesto que no! El veneno arruinó la bebida saludable.
Del mismo modo, es imposible adorar a Dios y al mismo tiempo practicar religiones falsas. Pablo dijo, “No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.”[3]
En el Antiguo Testamento, algunos en el pueblo de Israel querían adorar a Jehová a la vez que adoraban al dios falso Baal. Elías les preguntó, “¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él.”[4]
En nuestras doctrinas, en nuestras prácticas de adoración y en nuestro estilo de vida, podemos seguir a Cristo o podemos seguir a dioses falsos. Pero no podemos hacer ambas cosas.
¿Cuál es la mejor manera de comunicar el evangelio a los animistas?
Puesto que el aspecto más fuerte del animismo es el temor, los cristianos deben demostrar el poder de Dios sobre el temor. Al demostrar el amor cristiano y compartir cuidadosamente las buenas nuevas del evangelio, los cristianos pueden ayudar a los animistas a superar su temor de los espíritus. Hasta que ese temor sea superado, muchos animistas tendrán temor de responder al evangelio. Los cristianos deben demostrarles, por medio del amor hacia sus vecinos animistas y de su firme fe en un Dios bueno, que el amor echa fuera el temor. Juan escribió, “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.”[5]
Jesucristo Libera del Temor
John Seamands cuenta la historia de la tribu Iban de Malasia. Esta tribu animista vivía en constante temor de los sueños, de los roedores y hasta de cierta ave. Cuando un grupo de cristianos chinos llegó a Malasia después de la Rebelión de los Boxers, los iban estaban asombrados de ver que los cristianos caminaban sin temor a través del bosque. Entonces les preguntaron, “¿Ustedes no tienen temor de los espíritus malos?” Los creyentes chinos respondieron. “¡No! Nuestro Dios está vivo. Él nos ama y es más poderoso que cualquier otra fuerza.” En la actualidad, hay miles de cristianos en la tribu iban. Su primer testimonio a menudo es este, “Jesucristo me liberó del temor.”[6]
Puesto que el evangelio no está limitado a los estilos de vida occidentales, los cristianos no deben confundir el evangelio con la cultura occidental. A principios del siglo XX, algunos misioneros trataron de establecer un “pequeño Reino Unido” en otros países. Personas vestidas con trajes occidentales cantaban himnos occidentales y se sentaban en bancas en una iglesia con un campanario al estilo occidental. Debemos llevar el evangelio de un modo que hable efectivamente a aquellos a quienes estamos tratando de alcanzar.
Finalmente, dado que el sincretismo a menudo ha debilitado el evangelio, los cristianos debemos comunicar el evangelio claramente. Debemos presentar a los animistas a un Dios personal que los ama y que desea una relación con ellos. Debemos presentarles a Jesucristo, quien murió para hacer expiación por nuestros pecados y resucitó de la tumba, venciendo a la muerte.
No debemos reemplazar el mensaje central de la vida, la muerte expiatoria y la resurrección de Cristo con esfuerzos para impresionar a los animistas con señales milagrosas y prodigios, o con técnicas de oración para “forzar” a Dios a hacer lo que pedimos. Nuestro Dios no es un espíritu tribal que puede ser manipulado; él es el soberano del universo. Cuando enseñamos que Dios puede ser manipulado a través de técnicas de oración y “rituales de fe,” lo reducimos al nivel de un dios tribal. La defensa del evangelio ante los animistas jamás debe debilitar el evangelio con el motivo de impresionar a la audiencia.
Jesucristo es Más Poderoso que los Espíritus Malos
Cuando los animistas escuchan el evangelio por primera vez, tienden a comparar el poder del Dios cristiano con el poder de sus espíritus tribales. Una apología poderosa ante los animistas es la demostración del poder de Dios. Si bien es cierto que no debemos tratar de manipular a Dios para que trabaje de acuerdo a nuestro plan, debemos ser sensibles para permitir que su Espíritu trabaje a través de nosotros para demostrar el poder de Dios.
Un misionero en las Filipinas visitó a una niña que había caído en cama con una misteriosa enfermedad. Esta niña era de una tribu que recientemente había escuchado el evangelio por primera vez. Todos en la aldea sabían que la enfermedad de la niña era demoníaca. Satanás estaba atacando la aldea porque la gente había respondido a la predicación del evangelio.
El misionero dijo, “Puedo sentir el poder del mal.” El misionero y los pastores filipinos oraron por la niña en el nombre de Jesucristo. Cantaron canciones acerca del poder del nombre de Jesús y del poder de su sangre derramada. La niña fue liberada instantáneamente. Su sanidad fue un gran testimonio para esta tribu animista. Ellos vieron que Dios es más poderoso que sus espíritus tribales. Desde entonces dejaron de tener temor de los espíritus.
Preguntas de Repaso
Defina animismo. ¿Cuál es la mayor diferencia entre el animismo y el Cristianismo?
Defina sincretismo. ¿Por qué el sincretismo no es aceptable para los cristianos?
[6] Gran parte del material de esta sección ha sido tomado de John T. Seamands, Tell It Well (Dilo Bien), (Kansas City: Beacon Hill Press, 1981).
¿Qué Sucede con Aquellos que Jamás Han Escuchado el Evangelio?
La Biblia enseña que Jesús es el único camino al cielo. Esto plantea una pregunta muy difícil. ¿Qué sucede con las personas que mueren sin escuchar el evangelio? ¿Hay alguna esperanza para estas personas? ¿Es posible que algunas lleguen a ser salvas?
Yo creo que la respuesta es sí. Mi respuesta no está basada en una respuesta bíblica directa, sino en un conjunto de verdades bíblicas que indirectamente se relacionan con esta pregunta. Dios es justo y amoroso, y no está dispuesto a dejar que nadie se pierda. Él ha provisto para cada persona en el mundo un modo de alcanzar la salvación, y el Espíritu Santo está en el mundo atrayendo a cada persona hacia Cristo por distintos medios. Yo creo que si una persona sin acceso a la Biblia responde a la revelación general de la creación y la conciencia buscando a Dios sinceramente, Dios le revelará a esa persona información suficiente para la salvación. Esta información puede venir a través de un misionero, un ángel, sueños, o una revelación directa de Dios.
Esta revelación especial puede ser limitada. No hay una enseñanza bíblica según la cual todo el contexto histórico del evangelio sea necesario para que alguien pueda poner su fe en Cristo para salvación. La fe que salva puede estar basada en un entendimiento limitado del contenido de la fe.
El objeto de la fe de esta persona sigue siendo Cristo, aunque quizás aún no conozca el nombre de Jesús o la doctrina de la Trinidad. Quizás este creyente entienda simplemente que el Dios Creador ha provisto de algún modo la forma de cerrar la brecha entre el ser humano y Dios. Sin una revelación completa del evangelio, esta persona puede poner su fe en Aquel que fue enviado a cerrar esa brecha.
Esto no significa que las personas pueden creer lo que quieran. Por medio de la gracia de Dios, la persona que está buscando a Dios debe abandonar la adoración de dioses falsos, reconocer su necesidad y acercarse en fe al verdadero Dios Creador. Posteriormente, si esta persona escucha el evangelio de Cristo, debe abrazar las verdades del evangelio. No puede negar las doctrinas esenciales del Cristianismo.
La doctrina de la graciapreveniente es importante para responder esta pregunta. La gracia preveniente se define como “la gracia que viene antes de la salvación.” La Biblia enseña que esta gracia es extendida a toda persona en el mundo. Pablo escribió, “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres.”[1] La gracia preveniente es universal, pero también puede ser resistida.
Esta gracia puede capacitar a la persona que busca a Dios para que ponga su fe en Jesús. Esta gracia es efectiva, aunque la persona no haya escuchado el mensaje completo del evangelio, o aunque Dios le haya revelado la verdad por medio de un ángel o de sueños. Dios salvará a todo aquel que busca al verdadero Dios de la creación de todo corazón.[2]
Nadie podrá comparecer delante de Dios y decir con honestidad que fue imposible encontrar al Dios verdadero y confiar en Jesús. Si no buscamos a Dios, en el juicio nos daremos cuenta de que tuvimos la oportunidad de buscar al Dios verdadero. Si en verdad buscamos a Dios de todo corazón, él nos dará la suficiente verdad para poner nuestra fe en Cristo para salvación.
El evangelismo sigue siendo importante. Aunque es posible que una persona no evangelizada clame a Dios por misericordia, sigue siendo importante que los cristianos compartan el evangelio activamente. Escuchar el evangelio hace más probable que una persona responda a la verdad. Los cristianos que comparten el evangelio no sólo están transmitiendo un mensaje; están hablando a la conciencia de los pecadores. Están tratando de motivar a los pecadores a entregar su corazón a Dios.
Puesto que Dios atrae a todas las personas hacia él, todos tendrán una oportunidad de buscar y encontrar al Dios verdadero. Responder a Dios se hace más fácil cuando los cristianos oran por los perdidos y comparten activamente el evangelio. La doctrina de la gracia preveniente debería inspirarnos a evangelizar más, pues sabemos que Dios está trabajando en cada corazón. Si Dios salva a algunas personas que no han sido evangelizadas, ¿cuántos más serán salvos si intercedemos por los perdidos y les testificamos?
Muchos misioneros han encontrado numerosos casos en los que Dios preparó el corazón de personas no evangelizadas para recibir el evangelio. Algunos misioneros han logrado relacionar el evangelio con elementos de la cultura de las personas. Esto ha hecho más fácil que las personas entiendan y respondan al evangelio. Si desea leer más sobre este tema, recomendamos los libros de Don Richardson, Hijo de Paz y Eternity in Their Hearts (Eternidad en Sus Corazones).
► ¿Cuáles elementos de su cultura demuestran la gracia preveniente de Dios preparando el camino para el evangelio?
Apologética en Acción: La Conversión de Lamin Sanneh (1942-)
[1]El Dr. Lamin Sanneh es Profesor de Misiones y Cristianismo Mundial en la Universidad de Yale, donde además es Profesor de Historia. El Profesor Sanneh estudió árabe y Estudios Islámicos en Inglaterra y en Beirut, Líbano. Ha enseñado en las universidades de Harvard y Yale.
El Dr. Sanneh creció en una familia musulmana devota en Gambia. Disfrutaba la emoción del Ramadán y demostrar su devoción religiosa durante este tiempo de ayuno. En su juventud, Lamin fue un musulmán muy comprometido que disfrutaba la disciplina de su fe islámica.
Cuando leía el Corán, a menudo era atraído hacia lo que el Corán dice acerca de Jesús. El Corán enseña que Jesús fue un profeta y un mensajero de Dios, pero que Jesús no murió en la cruz. Sanneh se interesó en la vida de Jesús. Sin embargo, tenía temor de que este interés lo alejara del Islam. ¡Hasta oró para que Dios lo protegiera de su interés en Jesús!
Sin embargo, el interés de Sanneh en Jesús fue creciendo cada vez más. No podía quitarse de la mente esta pregunta, “¿Quién murió en la cruz?” El Corán dice que Jesús no murió, y que Dios puso a alguien más en el lugar de Jesús. Sanneh quería saber, “¿A quién puso Dios en lugar de Jesús?” Entonces se puso a pensar, “Quizás Jesús sí murió en la cruz. Quizás Dios lo permitió. Y si lo hizo, “¿Por qué permitió Dios que Jesús muriera?”
El Dr. Sanneh empezó a pensar en su propia vida. Había experimentado la tragedia en su familia. Se preguntaba, “¿Y si Dios permitió que Jesús sufriera como parte de nuestro mundo? ¿Y si Jesús murió en la cruz para derrotar a la muerte? Empezó a darse cuenta de que la cruz era necesaria como la manera en la que Dios intervino en nuestro mundo.
Mucho tiempo después, el Dr. Sanneh recibió una Biblia. Para entonces, el Espíritu Santo ya había abierto los ojos de Sanneh a la necesidad de un Salvador. Cuando Sanneh recibió la Biblia, empezó a leer Hechos y Romanos. Descubrió que Dios había provisto justificación, pero no a través de rigurosas disciplinas, sino por gracia por medio de la fe. Empezó a ver que es sólo por medio de la gracia que podemos ser liberados de nuestra incapacidad de agradar a un Dios perfecto.
El profesor Sanneh se convirtió a Cristo porque Dios abrió sus ojos a su necesidad de un Salvador. Entosnces Dios usó sePalaba para mpstrarle el camio haca Dios.
[1] Tomado de Lamin Sanneh, “Jesus, More Than a Prophet” (“Jesús, Más que un Profeta”) en Kelly Monroe, Finding God at Harvard: Spiritual Journeys of Christian Thinkers (Encontrando a Dios en Harvard: Travesías Espirituales de Pensadores Cristianos), (MI: Zondervan, 1996).
Asignaciones de la Lección 9
(1) La Apologética y la Mente: Haga el examen sobre las preguntas de repaso de la Lección 9. Estudie cuidadosamente estas preguntas para prepararse para el examen.
(2) La Apologética y el Corazón: Gran parte del material de esta lección responde a las preguntas de los animistas y los musulmanes. ¿Conoce usted a personas que profesen alguna de estas religiones? Si su respuesta es afirmativa, compartir el evangelio con esas personas es más que simplemente preparar una lista de preguntas y respuestas. Para que nuestro testimonio sea efectivo, debe ser compartido en el poder del Espíritu Santo. Empiece a orar para que Dios a) le dé la oportunidad de compartir el evangelio con su amigo animista o musulmán y b) le dé la unción para compartir el evangelio con poder y claridad.
(3) La Apologética y las Manos: Converse con un animista o musulmán. Si conversa con un animista, muéstrele cómo el perfecto amor de Dios echa fuera el temor. Si conversa con un musulmán, explíquele la doctrina de la Trinidad.
Lección 9 Preguntas de Repaso
(1) ¿Cuáles son las cinco creencias principales con respecto a la existencia y la naturaleza de Dios? Defina cada una de ellas.
(2) ¿Cuál es la diferencia entre el Cristianismo y las otras creencias principales?
(3) ¿Cuáles son las tres premisas y la conclusión que revela la evidencia bíblica de la doctrina de la Trinidad?
(4) ¿Cuáles son tres aspectos del universo que ilustran la doctrina de la Trinidad?
(5) Defina animismo. ¿Cuál es la mayor diferencia entre el animismo y el Cristianismo?
(6) Defina sincretismo. ¿Por qué el sincretismo no es aceptable para los cristianos?
Lesson 9:La Singularidad del Cristianismo en un Mundo de Religiones
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