Jia estaba sentada en el parque, leyendo el relato de la crucifixión y la resurrección de Jesús. Desde que se hizo cristiana, esta era su parte favorita del Nuevo Testamento. Había leído el evangelio de Juan tantas veces que podía recitar el relato de la resurrección de memoria.
Lee se le acercó, y al ver lo que estaba leyendo, le dijo, “Jia, “¿por qué lees tanto ese libro? ¡No es mejor que nuestras antiguas leyendas chinas!”
Jia respondió enfáticamente, “¡Esto es más que una leyenda; esto es la Palabra de Dios! Las historias de este libro fueron escritas por personas que pasaron años con Jesús. Este libro me dice cómo era escuchar a Jesús enseñar y ver sus milagros. ¡Yo amo este libro!”
Lee sonrió, “Estoy seguro de que es interesante, pero los evangelios fueron escritos mucho tiempo después de que Jesús murió. Para cuando se escribió el Nuevo Testamento, muchas de las historias de la vida de Jesús habían sido cambiadas. No podemos confiar en la exactitud histórica de ese libro. ¡Es un libro religioso, no un libro de historia! Puedes tener ‘fe’ en tu libro si así lo decides, pero no puedes saber si es verdadero.”
“¡No estoy de acuerdo!” respondió Jia. “Estoy confiando mi futuro eterno en lo que este libro dice, porque sé que es la verdad. ¿Puedo mostrarte algunas cosas que he aprendido que respaldan la confiabilidad de este libro? Sí, yo tengo fe, pero mi fe está cimentada en un fundamento de verdad histórica.”
► ¿Cómo le respondería usted a Lee? ¿Podemos confiar en las historias de la Biblia? ¿Cómo podemos estar seguros de que estas historias son verdaderas?
La Fecha del Nuevo Testamento
Algunas personas dicen, “No importa en qué crea usted siempre y cuando sea sincero en su fe.” En la Lección 2 vimos el problema de esta afirmación. Incluso si usted cree sinceramente que un vaso contiene agua, cuando lo que contiene en realidad es veneno, si lo toma igual va a morir envenenado. Creer no es suficiente; su fe debe estar basada en la verdad.
En la lección 5 estudiamos el argumento general del Cristianismo. Usted aprendió a construir la defensa de la fe cristiana, premisa por premisa. Ahora tenemos que demostrar que todas las premisas son verdaderas. Si son verdaderas, la conclusión será verdadera. Pero tenemos que demostrar que lo son, partiendo de la primera premisa.
► ¿Qué sucedería con nuestra defensa del Cristianismo si alguien demostrara que el Nuevo Testamento NO es históricamente confiable?
Si el Nuevo Testamento no fuera históricamente confiable, seríamos seguidores de una religión falsa. ¿Es confiable el Nuevo Testamento? En esta lección vamos a estudiar tres objeciones comunes a la confiabilidad del Nuevo Testamento y las respuestas a estas objeciones.
Objeción 1: El Nuevo Testamento fue escrito de 100 a 200 años después de la vida de Cristo. Muchas de las historias del Nuevo Testamento son mitos.
Los escépticos dicen que el Nuevo Testamento fue escrito de 100 a 200 años después de la muerte de Jesús. Durante esas décadas, las historias de la vida de Jesús fueron comunicadas oralmente más que en forma escrita. Esto significa que es probable que las historias hayan sido cambiadas. Los escépticos que hacen esta objeción dicen que muchas de las historias escritas en los Evangelios son mitos que se desarrollaron durante este período de 100 a 200 años.
Respuesta: El Nuevo Testamento se completó durante los sesenta años posteriores a la vida de Jesús. Este tiempo no es suficiente para que la historia de Cristo fuera distorsionada y convertida en un mito.
Hay evidencia sólida de que el Nuevo Testamento fue escrito por testigos oculares de la vida de Jesús. En el tiempo en el que los Evangelios fueron escritos, había muchas personas que habían presenciado los eventos descritos. ¡Estas personas habrían sabido si las historias no eran verdaderas!
Tenemos buena evidencia de que el Nuevo Testamento se completó dentro de los sesenta años posteriores a la muerte de Jesús. De hecho, la mayoría de los libros del Nuevo Testamento fueron escritos dentro de los primeros treinta años que siguieron a la muerte de Cristo. Aquí hay cuatro piezas de evidencia que respaldan nuestra respuesta a la objeción 1.
Evidencia:
Se han encontrado manuscritos que datan de inicios del siglo II. El Papiro de John Rylands es un fragmento del evangelio de Juan que fue hallado en Egipto.[1] Esta copia de Juan data del año 125 d.C. Para que el Papiro de John Rylands llegara a Egipto y fuera copiado en el año 125 d.C., el manuscrito original debió haber sido escrito antes de esta fecha.
Los primeros padres de la iglesia[2] como Clemente e Ignacio estaban citando libros del Nuevo Testamento alrededor del año 100 d.C. Esto demuestra que para esta fecha estos libros ya estaban circulando.
La mayor parte del Nuevo Testamento debió haber sido escrita antes de que Jerusalén fuera destruida por el ejército romano en el año 70 d.C. porque el Nuevo Testamento no hace mención de este acontecimiento histórico como un hecho ya ocurrido. La destrucción de Jerusalén tuvo un impacto significativo para la iglesia Cristiana. Escribir el Nuevo Testamento después del año 70 d.C. sin mencionar la destrucción de Jerusalén sería como escribir una historia de la Inglaterra del siglo XX sin mencionar la Segunda Guerra Mundial.
El libro de Hechos y todas las cartas de Pablo fueron escritos antes de la muerte de Pablo, alrededor del año 65 d.C.[3] Hechos 1:1-2 revela que el evangelio de Lucas fue escrito antes que el libro de Hechos. De modo que el evangelio de Lucas fue escrito antes del año 65 d.C.
Conclusión: Los relatos del Nuevo Testamento fueron escritos por testigos presenciales durante las seis décadas posteriores a la muerte de Jesús.
Fecha
Evento
c. 33 d.C.
Ascención de Jesús
c. 65 d.C
Muerte de Pablo
70 d.C.
Destrucción de Jerusalén
100 d.C.
Clemente e Ignacio
125 d.C.
Papiro de John Rylands
Pregunta de Repaso
Responda a la siguiente objeción: "El Nuevo Testamento fue escrito 100–200 años después de la vida de Cristo. Muchas de las historias del Nuevo Testamento son mitos." Dé al menos tres piezas de evidencia que respalden su respuesta.
[1] Image: "P52 recto", John Rylands Library, retrieved from https://commons.wikimedia.org/wiki/File:P52_recto.jpg, public domain.
[2] El término “padre de la iglesia” se refiere a los obispos que dirigieron la iglesia Cristiana durante los primeros siglos después de Cristo.
[3] El Emperador romano Nerón murió en el año 68 d.C. De acuerdo con Eusebio, historiador de la iglesia primitiva, Pablo fue ejecutado durante el reinado de Nerón.
La Confiabilidad del Nuevo Testamento: La Prueba Bibliográfica
Hemos determinado el tiempo aproximado en que fue escrito el Nuevo Testamento, pero ¿sabemos qué fue escrito originalmente? Algunos escépticos argumentan que los libros de nuestro Nuevo Testamento son diferentes de los evangelios originales. Si no sabemos lo que fue escrito originalmente, entonces no se puede confiar en el Nuevo Testamento.
Hay tres pruebas principales que se aplican para determinar la confiabilidad de los documentos antiguos. Estas tres pruebas se aplican a cualquier pieza de literatura antigua y sirven para verificar la confiabilidad histórica del texto que estamos leyendo. La primera prueba es la Prueba Bibliográfica.
La Prueba Bibliográfica examina qué tan bien ha sido preservado un documento. Por medio de la Prueba Bibliográfica podemos saber si tenemos o no el texto del documento original. La Prueba Bibliográfica abarca tres aspectos:
Lapso de tiempo. Este aspecto mide el número de años entre el documento original y la más antigua de las copias sobrevivientes. Mientras más corto sea el período, más se puede confiar en las copias.
Número. Este aspecto mide el número de copias escritas a mano que existen de un documento. Mientras mayor sea el número de copias sobrevivientes, más seguros podemos estar del texto original.
Calidad. Este aspecto mide cuán similares son los manuscritos existentes. Examina las diferencias entre las copias escritas a mano que poseemos en la actualidad. Mientras menos diferencias se encuentren, mayor es la certeza con respecto al texto original.
Estas mediciones responden a las objeciones de los escépticos que argumentan que no podemos confiar en nuestras copias del Nuevo Testamento. Veamos una segunda objeción de los escépticos.
Objeción 2: No podemos confiar en nuestras copias del Nuevo Testamento porque pasó mucho tiempo entre los manuscritos originales y las copias sobrevivientes más antiguas.
Esta objeción apunta al hecho de que mientras más tiempo haya transcurrido entre el documento original y la copia, mayor es la probabilidad de que la copia contenga errores. El problema de esta objeción es que asume erróneamente que pasó mucho tiempo entre los manuscritos originales del Nuevo Testamento y las copias más antiguas, y concluye que, por lo tanto, no podemos confiar en nuestro Nuevo Testamento.
Prueba Bibliográfica: Lapso de Tiempo
Nuestra respuesta a esta objeción señala el breve lapso entre la escritura original del Nuevo Testamento y las copias sobrevivientes más antiguas.
Respuesta a la Objeción 2: El lapso de tiempo transcurrido entre los manuscritos originales del Nuevo Testamento y sus copias más antiguas es más corto que el de cualquier otra pieza de literatura del mundo antiguo.
El tiempo transcurrido entre los originales y las copias existentes más antiguas de la mayoría de los clásicos griegos es de alrededor de 1,000 años. Por ejemplo, hay una brecha de 950 años entre el escrito original de los Anales de Tácito y la copia más antigua (de la segunda mitad de la obra). En contraste, para la mayoría de los libros del Nuevo Testamento este lapso es de alrededor de 150 años.
Fecha
Evento
c. 33 d.C.
Ascención de Jesús
c. 60 d.C
NT escrito en su mayor parte
125 d.C.
Papiro de John Rylands
200 d.C.
Copias de la mayor parte del NT
Esta línea de tiempo muestra que el Nuevo Testamento fue escrito en su mayor parte dentro de los treinta años posteriores a la ascensión de Jesús. Tenemos copias de la mayoría de los libros del Nuevo Testamento que datan de alrededor de 150 años después de que fueron escritos los manuscritos originales. Compare esto con algunos clásicos griegos reconocidos.
Autor
Obra
Tiempo entre el texto original
y la copia más antigua
Platón
Tetralogías
1,300 años
Julio César
La Guerra de las Galias
950 años
Tácito
Anales (primera mitad)
750 años
Homero
La Ilíada
400 años
El Nuevo Testamento
150 años
Note el breve lapso de tiempo entre los documentos originales del Nuevo Testamento y las copias más antiguas. Nadie cuestiona la confiabilidad de los textos de Platón o Julio César. Si esa literatura sobrevivió 1,000 años sin alteración, ¿por qué deberíamos pensar que el Nuevo Testamento pudo haberse alterado durante un lapso de 150 años?
Los historiadores aceptan otros documentos antiguos como confiables después de transcurridos 1,000 años con respecto al original. Pero los escépticos, sin fundamento alguno, rechazan el Nuevo Testamento diciendo que no es confiable, aun cuando el Nuevo Testamento ha pasado las pruebas de confiabilidad mucho mejor que otros documentos antiguos.
Objeción 3: Incluso si sólo transcurrió un breve lapso de tiempo entre los originales y las primeras copias, hay demasiadas diferencias entre los manuscritos sobrevivientes, de modo que no podemos saber qué decía el texto original. Tenemos demasiados manuscritos en conflicto.
Esta es una objeción común a la confiabilidad del Nuevo Testamento. Con base en esta objeción, los mormones dicen que necesitamos el Libro de Mormón; y los musulmanes dicen que necesitamos el Corán.
► ¿Cómo le respondería usted a un mormón que dice que necesitamos el Libro de Mormón porque el Nuevo Testamento no es confiable?
Respuesta a la Objeción 3: El vasto número de manuscritos sobrevivientes del Nuevo Testamento y el pequeño número de conflictos entre ellos demuestran que podemos confiar en el Nuevo Testamento. Los aspectos de "Número" y "Calidad" de la Prueba Bibliográfica lo demuestran.
Prueba Bibliográfica: Número
Este aspecto considera el número de manuscritos disponibles para comparar. Mientras más manuscritos existan, más cerca estamos del texto del manuscrito original. Esta ilustración demuestra el valor de tener muchos manuscritos.
Imagine que la X en la punta es el texto original. Las otras “x” son copias posteriores. Aunque hay pequeñas diferencias en las “x” posteriores, es obvio que cada copia es una “x.” Al ver la cuarta fila (copias más recientes) usted no va a leer un grupo de letras “o.”
Esto demuestra la importancia del número de copias. Puesto que ya no tenemos los manuscritos originales, dependemos de las copias para descubrir lo que fue escrito originalmente. La mejor manera de reconstruir el texto original es comparar tantos manuscritos como sea posible. Si se analizan muchos manuscritos, podemos determinar el texto original de cada pasaje.
¿Cuántas copias antiguas del Nuevo Testamento poseemos? Los eruditos han encontrado alrededor de 25,000 fragmentos y manuscritos. Esto incluye más de 5,800 manuscritos en griego, más de 10,000 manuscritos en latín, y miles de manuscritos más en otros idiomas.
Además, hay miles de citas del Nuevo Testamento en los escritos de los padres de la iglesia. Sólo con estas citas se podría reconstruir prácticamente todo el Nuevo Testamento.
Comparemos el número de manuscritos del Nuevo Testamento con el número de manuscritos de los clásicos de la literatura griega y romana. Después del Nuevo Testamento, la obra de literatura antigua con el mayor número de copias existentes es (por mucho) La Ilíada de Homero. En comparación con las 25,000 copias del Nuevo Testamento, tenemos alrededor de 1,800 copias de La Ilíada. La evidencia de manuscritos del Nuevo Testamento es, por mucho, superior a la evidencia de manuscritos de los clásicos de la literatura griega y romana. Nuevamente, la evidencia demuestra que podemos estar seguros de la confiabilidad del Nuevo Testamento.
Prueba Bibliográfica: Calidad
El aspecto de calidad mide las diferencias entre los manuscritos existentes de un texto antiguo. Para entender esto, observe la siguiente ilustración.
Ilustración 1
Al igual que en la ilustración anterior, imagine que la X en la punta es el texto original. Las otras letras son copias. En este ejemplo, ¡las diferencias son enormes! Ahora “x” se convierte en “z” o en “o.” La calidad de la copia es baja.
Ahora compare la Ilustración 1 con la Ilustración 2, a continuación:
Ilustración 2
En este caso, las copias posteriores presentan diferencias mínimas. Es obvio que cada una de ellas es una “x.” La calidad de estas copias es alta.
La ilustración 2 es una buena representación de las diferencias encontradas en nuestras copias del Nuevo Testamento. El examen minucioso de miles de copias antiguas ha revelado que menos del 1% del Nuevo Testamento se ha visto sustancialmente afectado por variaciones en el texto (alrededor de 400 palabras de un total de 138,000 palabras en el NT).[1] Este 1% presenta diferencias significativas, pero ninguna de estas diferencias afecta ninguna de las principales enseñanzas doctrinales o mandamientos morales del Nuevo Testamento. Cualquier doctrina significativa mencionada en uno de los pasajes en disputa se enseña también en otras partes de la Biblia en las que no se han hallado diferencias.
Si comparamos esto con otra literatura griega y romana antigua, vemos que el Nuevo Testamento es muy confiable. Sólo La Ilíada de Homero se acerca a la calidad de las copias del Nuevo Testamento.
Aunque estos argumentos no prueban que la Biblia es la Palabra de Dios, sí confirman que tenemos el texto original. Nuestro Nuevo Testamento contiene el texto inspirado por Dios en el siglo I.
Preguntas de Repaso
¿Qué trata de demostrar la Prueba Bibliográfica cuando se aplica a cualquier documento antiguo?
Mencione los tres aspectos de la Prueba Bibliográfica de la confiabilidad del Nuevo Testamento.
Algunos dicen, "No podemos confiar en nuestras copias del Nuevo Testamento porque pasó mucho tiempo entre los manuscritos originales y las copias sobrevivientes más antiguas."¿De qué manera el aspecto de “lapso de tiempo” de la Prueba Bibliográfica responde a esta objeción?
Responda a la siguiente objeción: "Incluso si sólo transcurrió un breve lapso de tiempo entre los originales y las primeras copias, hay demasiadas diferencias entre los manuscritos sobrevivientes, de modo que no podemos saber qué decía el original. Tenemos demasiados manuscritos en conflicto."
[1] Hay un gran número de variaciones entre las copias, pero la vasta mayoría de ellas consisten en errores de ortografía o cambios en el orden de las palabras, lo cual no afecta el significado del texto.
[2]La Confiabilidad del Nuevo Testamento El cristiano puede tomar la Biblia entera en sus manos y decir sin temor ni duda que lo que está sosteniendo es la verdadera Palabra de Dios, transmitida de generación a generación sin pérdida esencial, a través de los siglos.
- Sir Frederick Kenyon, Director del Museo Británico
La Confiabilidad del Nuevo Testamento: La Prueba de la Evidencia Interna
Algunos escépticos analizarán la Prueba Bibliográfica y dirán, “Está bien. Tenemos el texto que los autores del Nuevo Testamento escribieron. Pero, ¿cómo sabemos que lo que escribieron es verdadero y preciso? Quizás inventaron un mito.”
Objeción 4: No podemos confiar en que los autores del Nuevo Testamento registraron con exactitud los eventos que ocurrieron. No son testigos confiables.
Para responder a esta objeción, vamos a estudiar la evidencia interna y la evidencia externa de la confiabilidad de la Biblia. La Prueba de la Evidencia Interna considera el texto mismo. Analiza lo que está escrito para determinar si podemos confiar en el autor. La Prueba de la Evidencia Interna pregunta, “¿Podemos confiar en lo que los autores escribieron? ¿Fueron los autores honestos y competentes?” La Prueba de la Evidencia Externa analiza información externa que respalda la veracidad del Nuevo Testamento.
Respuesta a la Objeción 4: La Prueba de la Evidencia Interna y la Prueba de la Evidencia Externa demuestran que el Nuevo Testamento es un registro histórico confiable.
Evidencia Interna: Testimonio Presencial
► Lean 2 Pedro 1:16; 1 Juan 1:1, y Lucas 1:1-4. ¿Qué nos dicen estos versículos acerca del testimonio de los autores?
Los Evangelios se basaron en las memorias de personas que habían tenido un contacto cercano con Jesús. Estas personas reportaron lo que habían visto y escuchado personalmente.
Hay dos razones por las que podemos confiar en estas memorias:
Su tiempo con Jesús fue una de las experiencias más importantes que vivieron. Dado que el tiempo que los discípulos pasaron con Jesús fue tan significativo para ellos, es de esperar que hayan recordado muy bien todos los detalles.
► ¿Puede usted recordar dónde estuvo la mañana del martes seis meses antes de estudiar esta lección? Probablemente no. ¿Puede recordar dónde estaba cuando le entregó su vida a Cristo y se convirtió en un hijo de Dios? ¡Seguramente que sí! Recordamos los detalles de eventos importantes mucho mejor que las situaciones ordinarias de la vida cotidiana.
Jesús les dijo a sus discípulos que el Espíritu Santo les recordaría todas las cosas que él les había dicho (Juan 14:25–26).
Evidencia Interna: La Presencia de Testigos Vivos
En el tiempo cuando fueron escritos los Evangelios, muchos testigos presenciales todavía vivían. Estas personas habían visto a Jesús y habrían identificado cualquier relato falso que incluyeran los Evangelios.
Algunos de estos testigos no eran creyentes. Estos críticos habrían aprovechado cualquier oportunidad de desacreditar a los apóstoles. Si los autores hubieran cometido un error, los críticos lo habrían señalado. Por ejemplo, si el cuerpo de Jesús hubiera estado aún en la tumba, habría sido fácil para los líderes judíos decir, “¡Aquí está el cuerpo!”
Los Evangelios narran la historia de Jesús dando de comer a 5,000 hombres, además de mujeres y niños. Si este relato hubiera sido falso, alguien habría podido decir, “Yo estuve ahí ese día. Así no fue como sucedió. ¡Todos llevamos nuestros propios almuerzos!”
Evidencia Interna: Los Autores Murieron por su Fe
Los apóstoles murieron por su fe cristiana. Algunos de ellos fueron torturados; todos ellos sufrieron oposición; la mayoría de ellos murieron como mártires. En ocasiones personas mueren por lo que creen que es la verdad, pero no por algo que saben que es falso.
Si la resurrección no hubiera sucedido, los discípulos lo habrían sabido. Los discípulos que huyeron y se ocultaron temerosos después del arresto de Jesús no habrían muerto por algo que sabían que no era verdad. Su disposición a perder la vida por su fe confirma su creencia.
Los autores de los Evangelios fueron confiables y competentes. Esto es evidencia interna de que tenemos un Nuevo Testamento confiable.
“¿Hay Contradicciones en la Biblia?”
Randall McElwain estuvo enseñando en un seminario en África durante un año. Uno de sus estudiantes había tomado clases con profesores que eran críticos liberales que rechazaban la verdad de la Biblia. Estos críticos habían convencido al joven estudiante de que la Biblia estaba llena de contradicciones. Casi cada día Toni le decía a Randall, “Encontré una contradicción en la Biblia. ¿Me puede explicar…?”
Al principio Randall se sentía molesto y quizás hasta un poco nervioso de que Toni encontrara un problema para el cual él no tuviera una buena respuesta. Sin embargo, a medida que pasaba el tiempo, Randall se dio cuenta de que las “contradicciones” de Toni eran producto de la falta de un entendimiento correcto de la Biblia. Al llegar al final del curso, Toni no dudó en reconocer, “La Biblia es mucho más confiable de lo que yo pensaba.”
Para responder a las supuestas contradicciones, debemos entender la Ley de la No Contradicción. Esta ley dice, “Una afirmación no puede ser verdadera y no verdadera al mismo tiempo y en el mismo sentido.” De modo que si una afirmación contradice absolutamente otra afirmación, al menos una de ellas no puede ser verdadera.
Para que una afirmación contradiga otra absolutamente, no puede haber ningún sentido en el que ambas afirmaciones puedan ser verdaderas. Si hay una explicación lógica posible, entonces no hay una contradicción real. Los ejemplos que Toni daba eran contradicciones aparentes, no contradicciones reales.
Veamos algunos ejemplos de contradicciones aparentes y reales:
Una Contradicción Aparente:
Jenny dice, “Vi un carro azul en un accidente de camino a la escuela esta mañana.”
Roberto dice, “Vi un carro rojo en un accidente de camino a la escuela esta mañana.”
Alguien podría decir, “¡Esas historias se contradicen entre sí!” Pero ésta es sólo una contradicción aparente. Es posible que Jenny y Roberto hayan visto accidentes diferentes. Es posible que los dos carros hayan estado involucrados en el mismo accidente; Jenny vio el carro azul y Roberto vio el carro rojo. Ambas historias pueden ser verdaderas. Esta no es una contradicción real.
Una Contradicción Real:
Jenny dice, “De camino a la escuela esta mañana, vi un carro azul que atropelló a una vaca.”
Roberto dice, “Yo vi el mismo accidente. Sólo había un carro y un animal; pero el carro era rojo, no azul; y fue un caballo lo que atropelló, no una vaca.”
Esta es una contradicción real. Ambas historias no pueden ser verdaderas. Al menos una de las historias es falsa.
Una Supuesta Contradicción en los Evangelios
Veamos un ejemplo de los Evangelios. Mateo menciona un ángel en la tumba de Jesús; Lucas dice que había dos.
► ¿Es esta una contradicción real o aparente? Explique su respuesta.
¿Es esta una contradicción absoluta? No. Mateo no dice que había “sólo un ángel” en la tumba; él simplemente menciona uno. Es enteramente posible que Mateo mencionara sólo un ángel, mientras que Lucas (un historiador que amaba los detalles) mencionara a los dos ángeles que estaban ahí.[1]
Después de 2,000 años de estudio, ningún escéptico ha demostrado ni una sola contradicción absoluta en la Biblia. De hecho, mientras más aprendemos de la ciencia, la historia y la Biblia, más supuestas contradicciones en la Biblia son resueltas. La lista de contradicciones aparentes se hace cada vez más corta.
Preguntas de Repaso
Responda a la siguiente objeción: "No podemos confiar en que los autores del Nuevo Testamento registraron con exactitud los eventos que ocurrieron. No son testigos confiables."
Mencione tres razones por las que el Nuevo Testamento pasa la “Prueba de la Evidencia Interna.”
¿Qué es la Ley de la No Contradicción?
¿Puede alguien demostrar una genuina violación de la Lay de la No Contradicción en la Biblia?
[1] Para ver otro ejemplo, regrese a la lección 1 y lea la historia de la conversación entre Jia y Lee acerca de la hora de la crucifixión de Jesús. Este es otro ejemplo de una contradicción aparente, no real.
La Confiabilidad del Nuevo Testamento: La Prueba de la Evidencia Externa
La Prueba de la Evidencia Interna considera el texto mismo para determinar si el autor era honesto y competente. La Prueba de la Evidencia Externa busca información externa que respalde el documento. En el caso del Nuevo Testamento, esta prueba pregunta, “¿Qué evidencia existe aparte de la Biblia para respaldar la verdad del Nuevo Testamento?”
Evidencia de Respaldo de Otros Autores Cristianos Antiguos
Los primeros líderes cristianos basaron su fe en la verdad de los Evangelios. Al igual que los apóstoles, estos primeros cristianos arriesgaron sus vidas por su fe.
Papías fue un oyente del apóstol Juan. Él escribió que Juan había testificado que el Evangelio de Marcos estaba basado en las memorias de Simón Pedro sobre la vida y el ministerio de Jesús. Esta es evidencia externa de que el Evangelio de Marcos registra el testimonio de un testigo presencial del ministerio de Jesús.
Ireneo nació alrededor del año 125 d.C., menos de cuarenta años después de que Juan escribió su Evangelio. Ireneo escribió:
«“Tan firme es el fundamento sobre el cual estos Evangelios descansan, que los mismos herejes dan testimonio de ellos, y partiendo de estos documentos, cada uno de ellos se empeña en establecer su propia doctrina particular.”»
De acuerdo con Ireneo, incluso los herejes en los días de la iglesia primitiva respetaban los registros de los Evangelios. Los Evangelios deben haber sido considerados documentos extremadamente confiables.
Evidencia de Respaldo de Fuentes No Cristianas
¿Qué sabríamos de Jesús y de los inicios del Cristianismo si no tuviéramos la Biblia? La evidencia externa analiza fuentes no cristianas que confirman los registros del Nuevo Testamento.
Referencias históricas de fuentes no cristianas verifican gran parte del Nuevo Testamento. Estas incluyen:
Una carta de Plinio el Joven, gobernador de Bitinia, al Emperador Trajano en el año 112 d.C.
Los escritos de Josefo, historiador judío
Tácito, senador e historiador romano
Luciano, escritor griego del siglo II
Suetonio, historiador romano
El Talmud, el comentario judío de la Ley de Moisés
Estas fuentes no cristianas confirman muchos aspectos de los relatos del Nuevo Testamento:
Jesús fue crucificado bajo Poncio Pilato durante la Pascua (Tácito, Josefo, Talmud).
Sus discípulos creyeron que Jesús resucitó de entre los muertos tres días después (Josefo).
Los líderes judíos acusaron a Jesús de hacer magia y creían que había nacido de una relación de adulterio (Talmud).[1]
El Cristianismo se extendió hasta Roma (Tácito, Suetonio).
Nerón y otros gobernantes romanos persiguieron y martirizaron a los primeros cristianos (Tácito).
Los cristianos rechazaban el politeísmo, vivían de acuerdo con las enseñanzas de Cristo y adoraban a Cristo (Plinio, Luciano).
Sabemos todo lo anterior gracias a fuentes históricas judías y seculares. Esto provee confirmación externa de la exactitud histórica del Nuevo Testamento.
Evidencia de Respaldo de la Arqueología
La arqueología es un valioso recurso de evidencia externa. Desde el siglo XIX, arqueólogos han logrado encontrar muchos de los lugares que se mencionan en el Nuevo Testamento. En numerosas ocasiones, sus hallazgos coinciden exactamente con los registros del Nuevo Testamento.
[1] Hasta los enemigos de Jesús sabían que él estaba haciendo milagros (ellos decían que era magia) y que su nacimiento había sido inusual.
Apologética en Acción: El Testimonio de Sir William Ramsay (1851-1939)
Sir William Ramsay fue uno de los arqueólogos más respetados de principios del siglo XX. Fue alumno de los más grandes eruditos de su época en Aberdeen y Oxford. Sus maestros no aceptaban la verdad de la Biblia; por lo tanto, Ramsay asumió que la Biblia como documento histórico no tenía ninguna utilidad.
Posteriormente, Ramsay viajó a Grecia y Asia Menor para estudiar el mundo antiguo. Al principio, ni siquiera leyó lo que la Biblia dice acerca de esta tierra, porque asumía que la Biblia no era confiable. Sin embargo, eventualmente empezó a estudiar los escritos de Lucas y se sorprendió de la exactitud de sus relatos.
Durante el resto de su vida, Ramsay estudió el libro de Hechos y las cartas de Pablo. Cuando empezó sus estudios, muchas de las ciudades mencionadas en Hechos eran desconocidas. Sin embargo, Ramsay se convenció de que el libro de Hechos es un registro confiable del mundo antiguo. Con el tiempo, Sir William Ramsay escribió libros sobre la historia y geografía de Asia Menor, sobre los viajes de Pablo, y sobre muchos otros temas. El brillante arqueólogo comprendió que el Nuevo Testamento es confiable.
Prueba 1: La Confiabilidad de los Escritos de Lucas
Sir William Ramsay utilizó los escritos de Lucas para estudiar la geografía de Asia Menor. Descubrió que Lucas era insuperable en su conocimiento de la historia y la geografía. Por ejemplo, Lucas menciona alrededor de treinta y dos países, cincuenta y cuatro ciudades y nueve islas. En cada caso que Ramsay estudió, comprobó que el relato de Lucas era preciso.
Prueba 2: El Tribunal de Pilato
Juan 19:13 se refiere al tribunal donde Pilato se sentó mientras juzgaba a Jesús.
«"Entonces Pilato, oyendo esto, llevó fuera a Jesús, y se sentó en el tribunal en el lugar llamado el Enlosado, y en hebreo Gabata."»
Durante muchos años, los críticos liberales dijeron que esta historia era un mito. Afirmaban que no se podía confiar en este relato porque no había ningún registro de este “enlosado” en la historia judía ni secular.
No obstante, los arqueólogos encontraron este enlosado; actualmente puede ser visto por quienes visitan Jerusalén. Cuando el general romano Tito destruyó Jerusalén, construyó un cuartel sobre el enlosado. Cuando este cuartel se derrumbó, se construyeron otros edificios sobre sus ruinas. El enlosado desapareció. Arqueólogos anteriores excavaron hasta encontrar las ruinas del cuartel, pero no continuaron excavando más allá. Durante la década de 1970 los arqueólogos excavaron debajo del cuartel y encontraron el enlosado, demostrando así que este lugar mencionado en el Nuevo Testamento verdaderamente existió.
Prueba 3: El Estanque de Betesda
Juan 5 se refiere a un estanque en Betesda que tenía cinco pórticos. De nuevo, puesto que no existen registros de este lugar en las fuentes judías y seculares, los escépticos decían que era un mito. En 1888, arqueólogos encontraron el estanque mientras excavaban cuarenta pies bajo tierra cerca de la Iglesia de Santa Ana. El estanque tenía cinco pórticos, tal como lo dijo Juan.
El Nuevo Testamento es históricamente confiable. No hay que tener temor de que los arqueólogos refuten la Biblia. A medida que los arqueólogos excavan, encuentran cada vez más evidencia que respalda la verdad de la Biblia.
Preguntas de Repaso
Mencione tres líneas de evidencia que ayudan al NT a pasar la “Prueba de la Evidencia Externa.”
Mencione dos descubrimientos arqueológicos que respaldan la exactitud histórica del Nuevo Testamento.
[1] Image: "Portrait of Sir William Ramsay", retrieved from the Wellcome Collection, https://wellcomecollection.org/works/fwfdpnry, licensed under CC BY 4.0, desaturated from the original.
Conclusión
Jia le mostró a Lee cada una de estas pruebas de la validez del Nuevo Testamento. Le mostró que la Prueba Bibliográfica confirma que el Nuevo Testamento que tenemos en la actualidad enseña la misma doctrina enseñada en los manuscritos originales. Le mostró que las Pruebas de la Evidencia Interna y la Evidencia Externa confirman la confiabilidad del Nuevo Testamento.
“Lee,” concluyó Jia, “puedes elegir creer en las afirmaciones del Nuevo Testamento o puedes elegir rechazarlas. Sin embargo, no puedes negar que el Nuevo Testamento es un documento histórico confiable. Hay mucha más evidencia de la verdad del Nuevo Testamento que de cualquier otro documento del mundo antiguo, ya sea occidental o chino. El Nuevo Testamento es un documento histórico totalmente confiable.”
Asignaciones de la Lección 6
(1) La Apologética y la Mente: La próxima sesión dará inicio con un examen sobre las preguntas de repaso de la Lección 6. Estudie cuidadosamente estas preguntas para prepararse para el examen.
(2) La Apologética y el Corazón: La confiabilidad de la Biblia es más que un estudio académico. Nos gozamos porque podemos confiar en que la Palabra de Dios nos revela a Dios. En 2 Timoteo 3:16, Pablo nos dice que la Palabra de Dios es “útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia.” Ahora que usted ha estudiado la confiabilidad de la Palabra de Dios, pídale a Dios que le hable a través de su Palabra. Durante la próxima semana, permita que Dios le:
Enseñe, para entender mejor la verdad
Redarguya, para guiarlo en su caminar cristiano
Corrija, para llegar a ser más semejante a Cristo
Instruya en la vida justa
(3) La Apologética y las Manos: Al final de la Lección 5, usted le pidió a una persona no creyente que le permitiera compartir los elementos que respaldan la fe cristiana. Converse de nuevo con esa persona y comparta la información que ha aprendido en esta lección. Si la persona ha escuchado acerca de contradicciones en la Biblia, pídale que le muestre las contradicciones. Dele un ejemplo de una contradicción aparente que ha sido resuelta. Presente un informe de esta conversación al grupo en la próxima sesión.
Lección 6 Preguntas de Repaso
(1) Responda a la siguiente objeción: "El Nuevo Testamento fue escrito 100–200 años después de la vida de Cristo. Muchas de las historias del Nuevo Testamento son mitos." Dé al menos tres piezas de evidencia que respalden su respuesta.
(2) ¿Qué trata de demostrar la Prueba Bibliográfica cuando se aplica a cualquier documento antiguo?
(3) Mencione los tres aspectos de la Prueba Bibliográfica de la confiabilidad del Nuevo Testamento.
(4) Algunos dicen, "No podemos confiar en nuestras copias del Nuevo Testamento porque pasó mucho tiempo entre los manuscritos originales y las copias sobrevivientes más antiguas." ¿De qué manera el aspecto de “lapso de tiempo” de la Prueba Bibliográfica responde a esta objeción?
(5) Responda a la siguiente objeción: "Incluso si sólo transcurrió un breve lapso de tiempo entre los originales y las primeras copias, hay demasiadas diferencias entre los manuscritos sobrevivientes, de modo que no podemos saber qué decía el original. Tenemos demasiados manuscritos en conflicto."
(6) Responda a la siguiente objeción: "No podemos confiar en que los autores del Nuevo Testamento registraron con exactitud los eventos que ocurrieron. No son testigos confiables."
(7) Mencione tres razones por las que el Nuevo Testamento pasa la “Prueba de la Evidencia Interna.”
(8) ¿Qué es la Ley de la No Contradicción?
(9) ¿Puede alguien demostrar una genuina violación de la Ley de la No Contradicción en la Biblia?
(10) Mencione tres líneas de evidencia que ayudan al NT a pasar la “Prueba de la Evidencia Externa.”
(11) Mencione dos descubrimientos arqueológicos que respaldan la exactitud histórica del Nuevo Testamento.
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