Primer encuentro
Durante su infancia, Hannah oró para que Dios la llevara a una iglesia donde se sintiera aceptada. De joven fue a misa a una iglesia católica. Muchas de las costumbres católicas le parecían extrañas. Le gustó el hecho de que practicaran las mismas costumbres de culto en todo el mundo. Empezó a sentir que es un milagro maravilloso que la misa se convierta cada vez en el cuerpo y la sangre de Jesús, para que la gente pueda estar en contacto con Jesús.